sábado, 29 de noviembre de 2025
La vida es ahora...
viernes, 21 de noviembre de 2025
La magia está en la mirada...
En una de mis caminatas matutinas, me puse a pensar en como la actitud puede convertir algo tan simple como un paseo en una aventura divertida. Me gusta disfrutar del paisaje, del verdor de la naturaleza, del olor del mar, de su sonido. Me gusta descubrir a que pajarito corresponde el canto que escucho en mi camino, y verlo hinchar el pechito al cantar. Me gusta mirar el cielo para ver si está despejado o nublado y no perder la oportunidad de ver un arcoíris. Me gusta sentir la magia del momento presente.
Soy de aquellas personas que al ver un vaso a la mitad, lo ve medio lleno. Me pregunto a veces si habré sido siempre así o habré ido cambiando conforme he ido sorteando dificultades en la vida y comprobando que si se puede salir adelante.
Cuando uno intenta ver el lado positivo de la vida, va descubriendo belleza. Hay que conservar intacta la curiosidad y la capacidad de maravillarse que tienen los niños. Convierten lo simple en grandioso y duermen con la satisfacción de haber tenido un día hermoso. La magia suele encontrarse en los pequeños detalles, en lo sencillo. Y si uno está dispuesto a descubrirlo, todo vendrá por añadidura.
viernes, 7 de noviembre de 2025
Un paso más...
Pensaba el otro día en cuantos planes se quedan truncos por no animarnos a dar el siguiente paso. Luego de pensar, analizar, meditar, emprendemos nuevos caminos con emoción y poco a poco el ímpetu se va frenando y de pronto abandonamos el proyecto, o sentimos que no avanzamos o que cuesta mucho esfuerzo y pese a nuestro entusiasmo inicial lo dejamos.
Y bien podría ser que solo hiciera falta dar un paso más, y no nos percatemos de esto por estar sintiendo que no avanzamos tan rápido como quisiéramos. Es bueno animarse a dar el siguiente paso y luego disfrutar de la sensación de logro alcanzado. Veremos ahí que no faltaba tanto o que no era tan difícil dar ese paso más.
jueves, 30 de octubre de 2025
Conversaciones profundas...
En una de esas conversaciones especiales que solemos tener mi pequeño nieto y yo, hablábamos de quererse a uno mismo. Siempre le digo lo especial que es, que él vale mucho y que lo amamos un montón.
Le conté lo importante que es valorarse uno mismo, aceptarse, tratarse con respeto y amarse. Son cosas que he aprendido con el pasar de los años, y que ahora se conoce la importancia de tener una buena autoestima, lo cual facilita el tránsito por la vida y sus intrincados caminos, nos da confianza y seguridad y la capacidad de resolver las distintas situaciones que se nos presentan.
Me preguntó cuánto me amaba a mi misma y yo abrí mis brazos y le dije que así de grande.
El abrió a su vez sus bracitos y me dijo:
-yo me amo más Oma, mira, así de grande.
Luego se puso pensativo y me susurró :
-pero cuando estoy enojado no me amo.
Enseguida me miró a los ojos con esa mirada intensa que tiene y me preguntó:
- cuando yo estoy enojado también me amas?
Lo miré y le dije:
-Siempre te amo. Cuando estás enojado te amo y quisiera ayudarte a encontrar calma. Cuando estás triste te amo y quisiera lograr que sonrías. Cuando tienes miedo te amo y quisiera ayudarte a superar tus temores y cuando estás contento te amo y comparto tu felicidad . Todos transitamos estas emociones pero son pasajeras. El truco es aceptarlas , aprender a procesarlas y no quedarnos en ellas. Tu esencia no cambia.
Me miró contento, con esa carita de que ya terminó la conversación y luego me dijo:
Oma, vamos a jugar?
jueves, 16 de octubre de 2025
Cambios inesperados...
Dicen que la vida es continuo cambio y va dando giros, vueltas inesperadas que nos toman por sorpresa. Se cierran algunas puertas y otras se abren, o ventanas, o quizás resquicios que permiten el paso de la luz. Pero siempre hay algo, aunque a veces no lo veamos, nos neguemos al cambio, o no queramos intentarlo.
Viene a mi recuerdo un cambio inesperado que se me presentó hace muchos años. Allá por los 80's, se vivía una gran crisis económica acá en Perú, y no era fácil conseguir empleo. Yo había estudiado secretariado, y al no obtener un puesto, empecé a dedicarme a la repostería. Preparaba postres, tortas y afines y los vendía a pequeños comercios o personas allegadas.
A pocos metros de mi casa abrieron una academia de aviación comercial, y la gerente venía semanalmente a llevarse algunos postres y de paso conversábamos. Ana María se llamaba. A los pocos meses empezaron a escasear los insumos que requería para la preparación. Esto llevó a que racionaran la cantidad que se podía comprar y mi negocio se puso en riesgo. Sin ingredientes, no había postres.
Esa semana, al llegar Ana María a comprar, se dio con la sorpresa que no había podido preparar nada y consternada me dijo "y ahora qué vas a hacer?". Ni yo sabía lo que vendría. Pero ella muy segura me dijo "te vienes a trabajar conmigo", y me citó en su academia. Fui a verla y me dijo que quería prepararme para que enseñe boletaje aéreo. Me presentó a su coordinador y le dijo "me la preparas bien que va a trabajar con nosotros".
De más está decir que tenía mucho temor, era para mi un terreno desconocido y yo era bastante tímida, y la idea de parame frente a un salón de clases me paralizaba, pero era una gran oportunidad y algo me decía que debía tomarla.
Así inició mi preparación intensiva, hasta que un día no llegó a trabajar una profesora y el coordinador me dijo "ha llegado el momento, ya estás lista". Y ahí estaba yo, entre asustada y decidida dictando mi primera clase.
Me fue bastante bien para ser mi primera vez, y con esa clase empezó una nueva etapa en mi vida. Me quedé tres años trabajando a tiempo completo ahí y quedé por siempre agradecida con Ana María que fue un ángel para mi, y confió en mi mas de lo que yo misma confiaba.
No solo me dio una oportunidad y un trabajo, me dio también autoestima y la certeza de que si quiero, puedo.
miércoles, 1 de octubre de 2025
Nuevos retos...
Me encontraba el lunes en el ensayo semanal del coro en el que participo hace ya varios años y nos entregaron partituras nuevas para ir ampliando y renovando repertorio y con miras al próximo concierto que preparamos.
Todos miramos las notas con curiosidad, es un tema que no conocemos, y empezamos a probar voz por voz. El primer turno es nuestro, el de las sopranos. Con voces tímidas, inseguras, vamos tanteando el terreno, probando, desafinando, intentando que nuestros balbuceos iniciales se conviertan en música y así sucesivamente pasa con contralto, tenor, bajo. Y finalmente, toca armonizar, intentar juntar voces y ver qué va saliendo.
Entusiasmados escuchamos que no suena tan mal, la directora sonríe y nos anima: "Bien, nos dice, van por buen camino, probemos tres veces mas a ver que pasa".
Y la canción se va afianzando, ya suena música. Nos propone pararnos en círculo para escucharnos entre todos y poder armonizar con las otras voces, lo hacemos y va sonando mejor. Ya mas seguros sonreímos y bromeamos. Es un grupo de amigos que ama la música y en el que la amistad y el compañerismo están muy presentes. Hemos pasado juntos por momentos difíciles de cada uno y esto nos ha acercado y unido mucho.
Nos retiramos seguros que el próximo lunes sonará mucho mejor. Hay que "dormir" y afianzar lo aprendido e irá madurando.
Y en el camino de regreso a casa me pongo a pensar que nos pasa igual ante cada camino nuevo que se nos presenta en la vida. Cada cambio imprevisto, cada reto, cada decisión que tomamos. Primero tanteamos de puntitas, inseguros, temerosos, desafinando, dudando del resultado. Y cuando menos lo pensamos y a costa de prueba y error nos vamos sintiendo mas seguros, dueños de la situación y convencidos de que todo está bien.
martes, 23 de septiembre de 2025
Lienzo en blanco...
De pie en el malecón, frente al mismo mar que me acompaña cada mañana, el mismo mar que ha visto junto a mi pasar la vida en sus diferentes momentos. Me sorprende notar que pese al fuerte viento que corre hoy y a la neblina que pone la nota nostálgica, el mar está apacible, tranquilo, sereno. Asemeja un lienzo en blanco en el que plasmar un cuadro, un lienzo en el que imaginariamente dibujo mis recuerdos y vivencias del ayer.
Al fondo, la línea del horizonte entre el cielo y el mar, apenas se distingue. Parece que se hubiesen fusionado con una paleta de tonos celestes, grises, verdoso. Miro sin ver, o mejor dicho, miro hacia dentro. Ahí está la playa en la que solía bañarme cada verano, junto al espigón aquel, el mas largo de todos, que en esa época no albergaba un restaurante y nos permitía llegar hasta la punta para contemplar las estrellas de mar, los erizos, las rocas gigantes en que temerariamente nos tendíamos a tomar el sol, y desde donde podíamos admirar la profundidad del mar.
Mezcla de sentimientos y emociones me embargan y llenan mi ser de nostalgia, alegrías, tristezas, ausencias, pasado, presente, momentos que se entremezclan en mi interior. Son tantos los recuerdos, tantas las etapas en los que este mismo mar ha sido compañía, consuelo, cómplice y testigo.
Una lágrima furtiva se asoma, la dejo fluir y la invito a mezclarse con el agua salada de mi mar....
Vuelvo a sonreír, retomo mi camino de regreso contenta, renovada, con nuevos bríos y con ganas de seguir apreciando lo bella que es la vida.
martes, 16 de septiembre de 2025
Generosidad...
Pensaba el otro día en la generosidad. En el mundo tan convulsionado en que vivimos olvidamos a veces cuanta generosidad hay en nuestro entorno o en los pequeños detalles que recibimos a veces sin valorarlos. Analizando mi vida, recordé varios momentos en que he sido bendecida de alguna forma por la generosidad de otro. Y ocurre que uno puede ser generoso de distintas maneras, generoso con tu tiempo, generoso con cariño, generoso con un oído atento, generoso con un hombro en que apoyarse, generoso con un bien material, generoso con una ayuda.
Hoy pienso en la tía Blanquita. Hace 50 años, cuando asistía a la secundaria, hice amistad con una compañera de clase que vivía a pocas cuadras del colegio. Yo vivía cerca también e iba caminando, y su casa me quedaba de camino así que pasaba por ella para llegar juntas. Invariablemente, cuando tocaba el timbre, su mamá me invitaba a pasar, y me esperaba con una vasito de jugo recién hecho, un pancito caliente o algún detalle que me llenaba de calor de hogar. Todos en esa casa me acogían como a un miembro mas de la familia. Su hermano menor esperaba que los visite para invitarme a jugar con él, su hermano mayor nos contaba sus experiencias en la universidad y sus papás me hacían bromas y sobre todo me hacían sentir la seguridad de un hogar estable.
En esa época en mi casa no se vivía un ambiente así, había inestabilidad, conflictos, y para mi llegar a casa de mi amiga era el paraíso. Terminamos el colegio y nuestros caminos se distanciaron. Hace unos seis años me encontré con una amiga en común quien me contó que mi amiga había fallecido, al igual que su papá, pero su mamá, la tía Blanquita, seguía viva y habitando la misma casa de mis recuerdos.
La contacté y coordinamos una visita. Llegué emocionada y fue un encuentro hermoso. Ahí estaba ella bajando la escalera con los brazos abiertos, dándome uno de esos abrazos que te recomponen el alma y haciéndome sentir que el tiempo no había pasado. Estaban también sus hermanos que habían llegado especialmente al saber que la visitaría. Todo fue cariño, recuerdos, anécdotas. No hubieron reproches por el tiempo transcurrido, no hubo resentimientos por mi distanciamiento, solo corazones generosos que me acogieron como si fuese ayer cuando mi yo adolescente buscaba refugio en su casa.
Ahora nuevamente, es una casa que frecuento, que me llena de buenos recuerdos y de cariño. Este año tía Blanquita ha cumplido 90 años y su lucidez, fortaleza, resiliencia y amor la siguen acompañando. Es un ejemplo para mi, y un recordatorio de que la generosidad existe.
viernes, 5 de septiembre de 2025
Personas sonrisa...
En mis diarias caminatas me cruzo con una gran variedad de personas. Los que van de prisa, los que toman la vida con calma, los que van con sus audífonos puestos cantando a todo pulmón la música que escuchan. Los que parece que hablan solos pero en realidad van hablando por teléfono.
Hay quienes van con el ceño fruncido, o incluso quienes discuten en la calle por alguna situación. Pero mis favoritos son los que mentalmente llamo "personas sonrisa". Son aquellos que iluminan con su sonrisa, así no te conozcan, y no solo sonríen con los labios. Saben sonreír con la mirada, con un gesto, con el cuerpo, y te regalan un momento de bienestar, de alegría.
Prácticamente te obligan a sonreír de vuelta, y está comprobado que sonreír es muy beneficioso. No son la mayoría, pero son especiales, y logran convertir un día ordinario en extraordinario. Y lo mejor de todo, sonreír es contagioso, y te conviertes en parte de esa cadena de sonrisas.
¿Qué dices? Te animas a ir por ahí sonriendo?
sábado, 23 de agosto de 2025
El arte de abuelar...
Cuando nació mi nieto hace 5 años, en plena pandemia, no sabía el giro que le daría a mi vida. Le tocó llegar al mundo en una época de silencio, de temor, de incertidumbre. Casi no se salía a la calle, todo era remoto. Y a él le tocó ser luz, y llenar nuestras vidas de amor, de ilusión, de alegría, de esperanza.
Fue recién cuando me convertí en abuela que pude comprender el amor tan intenso que generan estos pequeñines en nosotros. Su confianza plena, su entrega, su candor lo son todo.
Recuerdo cuando jugaba con él de bebé y le conversaba, y él me miraba con atención y respondía con ruiditos. Mi yerno me comentó un día, riendo, que desde la cocina se escuchaba como si conversáramos, y yo le respondí: "estamos conversando:)))".
Hemos leído juntos, inventado historias, hecho largas caminatas, compartido tristezas, alegrías, frustraciones y enojos. Nos hemos enseñado mutuamente a manejar las emociones.
Fuimos también compañeros de dolor cuando murió mi esposo. Nunca olvidaré el día que me miró profundamente a los ojos y me dijo "tú y yo hemos perdido algo muy valioso".
Ahora nos toca empezar una nueva etapa. Esta semana ha nacido su hermanito, lo cual lo convierte a él en hermano mayor y a mi en abuela por segunda vez. Estamos todos muy felices, emocionados, y expectantes ante este nuevo camino. Hasta el momento se muestra resiliente y comprensivo. Y yo siento en mi corazón que el amor se multiplica.
sábado, 16 de agosto de 2025
Lo que no vemos...
En una de
mis caminatas matutinas, venía pensando en lo poco que sabemos del inmenso
mundo interior de cada persona. A lo
largo del día asumimos diversos roles, y según eso vamos mostrando parte de
nuestra esencia. Hay con quien seremos protectores, otros con quienes nos
podremos mostrar vulnerables. Habrá quien conozca nuestras alegrías y
tristezas, o también quien se mantenga al margen de nuestro sentir. Están
también todas aquellas máscaras con las que nos iremos paseando por la vida, según
la ocasión o el entorno.
¿Por qué me
vienen estas reflexiones a la cabeza?
Hace algún tiempo, una amiga querida me pidió que la ayude a revisar,
editar y diagramar un pequeño libro en homenaje a su hijo, quien se despidió
por decisión propia de este mundo hace algunos años. El solía escribir y dibujar acerca de su sentir profundo,
y ella ha hecho una pequeña recopilación de éstos para ayudar a otros a
comprender o prevenir acerca de lo que siente alguien en una vida de lucha contra la depresión,
los desórdenes y el sufrimiento. Y el librito ya quedó listo. Duele leerlo porque no es ficción, es una realidad que puede vivir cualquiera sin que se note aparentemente. Mi abuelita decía : " la procesión va por dentro".
No lo
conocí personalmente, lo conocí primero a través de la mirada de su mamá en nuestras
largas conversaciones y luego, al leerlo pude conocerlo realmente, entenderlo,
sentir con él ese intentar integrarse a un mundo que no estaba hecho a su
medida, donde se sentía tan ajeno, y tan infeliz. Escribe también de sus
intentos por mostrarse adaptado, y contento para no traer sufrimiento a su
familia. Las máscaras.
Son muchas
las personas que tienen esa sensibilidad extrema y que sienten que no logran
encajar. Que importante es proyectar en nuestro entorno un ambiente de
contención, de respeto, de empatía, de compasión, de amor. Nunca sabremos quien
lo puede necesitar o quizás a quien podemos ayudar con un gesto de cariño o amabilidad.
jueves, 7 de agosto de 2025
Todas las manos....todas...
Manos
unidas, manos que acompañan;
Manos
laboriosas, manos que construyen;
Manos
generosas, manos que cuidan;
Manos tristes,
manos que buscan;
Manos
curtidas, manos que sostienen;
Manos
entrelazadas, manos que protegen;
Manos
temerosas, manos que ayudan;
Manos expertas,
manos que resuelven;
Manos delicadas,
manos que curan;
Manos
artistas, manos que imaginan;
Manos
adoloridas, manos que trabajan;
Manos
acogedoras, manos que calman;
Manos
extendidas, manos que sanan;
Manos
cálidas, manos que abrigan;
Manos encallecidas,
manos que defienden;
Manos
artesanas, manos que crean;
Manos
firmes, manos que guían;
Manos
confiadas, manos que aman;
Manos
incansables, manos que abrazan;
Manos
expresivas, manos que sueñan...
Manos que
buscan acercamiento,
Manos que siembran
semillas de amor,
Manos que
abrazan las diferencias,
Manos que
obran de sol a sol,
Manos que
propician la cercanía,
Manos que iluminan el corazón,
Manos que tienden puentes de paz…
martes, 29 de julio de 2025
Voces...
Sucede con frecuencia que, en mis momentos de silencio, me toca ser testigo mudo del diálogo interior que se genera entre mis pensamientos. Confluyen ahí varias voces.
Esta la voz analítica, que quiere desmenuzar cada detalle de lo sucedido y entender el porqué de todo. La voz ansiosa, que se anticipa a lo que va a ocurrir, y quiere tomar acciones antes aún de que algo suceda.
La voz confiada, que opta por dejar que las cosas fluyan de manera espontánea y no quiere intervenir. La voz insegura, que nunca logra decidir cuál paso dar, o qué camino tomar.
La voz crítica que todo lo cuestiona y lo hace ver negativo. La voz calmada, que se mantiene serena y transmite armonía y equilibrio.
La voz
amorosa que opina que todo está bien y aprecia lo que hacemos.
A veces se presentan varias juntas, en otros momentos solo alguna. Si las ignoramos son más persistentes, es preferible escucharlas, aceptarlas y dejarlas pasar sin darles tanta importancia .
Según la circunstancia
que atravesemos elegiremos a cuál escuchar. Es importante tomar distancia un
momento antes de elegir, respirar y decidir con calma para no actuar apresuradamente.
domingo, 20 de julio de 2025
Cada pieza en su lugar...
El mas grande que he armado fue uno de 4000 piezas, éste de hoy tiene 1000 piezas. Generalmente los que elijo tienen entre 1000 y 2000 piezas. El momento de abrir la caja y ver el contenido es mágico. La sensación de revolver las piezas , sentirlas, observarlas en busca de una específica también es especial. Me gusta empezar por el borde, una vez que tengo el marco listo, elijo que color o figura llama mas mi atención y por ahí comienzo.
Siento una emoción grande cuando veo que en la caja solo quedan unas 20 o 30 piezas, ahí es imposible parar. Una vez listo, lo dejo armado unos días y luego lo desarmo y lo guardo para volverlo a armar pasado un tiempo. Desarmarlo es hasta cierto punto como un ejercicio de desapego.
Es bonito mirar los colores y .formas de las piezas, tan parecidas entre si pero a la vez tan diferentes. Todas son igual de importantes y unidas forman un todo.
Me llevan a pensar en las personas. Todos tenemos parecidos y diferencias. Características especiales que nos distinguen, habilidades, gustos, opiniones, profesiones, aficiones. Y nos acercamos, nos juntamos y nos complementamos y siento a veces que hay como hilos invisibles que hacen que nos sintamos mas cómodos o en sintonía con algunas personas y seamos parte de una comunidad.
sábado, 12 de julio de 2025
Sinfonía natural...
Hoy salí como cada mañana a mi recorrido por el malecón pero decidí que hoy mas que contemplar, prestaría atención a los sonidos. Normalmente estoy tan concentrada en mirar o en escuchar todo lo que mis pensamientos me cuentan que casi no escucho lo externo. Pero hoy no fue así y quedé gratamente sorprendida.
Lo primero que escuché fue el canto de las aves, acompasado, rítmico, entonado, y cada cual con su sonido particular. Luego me sorprendió lo fuerte que se escucha el romper de las olas ahí abajo, el sonido llega nítido pese a la distancia y unido al canto de las aves se convirtió en música natural.
De vez en cuando se sentía el motor de un avión sobrevolando entre las nubes, y en otros momentos se oía con claridad el silencio, grande e imponente. El golpeteo sordo de las pisadas de todos los que como yo llegan a empezar el día ahí también se hacía escuchar, y uno que otro ladrido.
Muy lejano se sentía el ruido de los autos que pasan presurosos por el malecón, junto con los sonidos de una construcción cercana. Parece mentira cuanta diferencia hace prestar atención, estar presente y escuchar conscientemente. Es como descubrir un mundo nuevo de sonidos.
Esto me recuerda también la importancia de escuchar de verdad a los demás. A veces cometemos el error de suponer lo que nos quieren decir y completar en nuestra mente las oraciones. Es muy grato encontrar alguien que escuche de corazón.
Lo de hoy ha sido una experiencia placentera y enriquecedora que seguro repetiré con frecuencia.
sábado, 5 de julio de 2025
Sembradores de paz...
Sembremos reconciliación
Expresemos gratitud
Mostremos comprensión
Busquemos entendimiento
Resolvamos conflictos
Abracemos afinidades
Depongamos discordias
Ofrezcamos perdón
Respetemos opiniones
Extendamos manos
Superemos obstáculos
Dialoguemos con apertura
Eduquemos en valores
Prioricemos la paz
Acortemos las distancias
Zanjemos las diferencias
jueves, 26 de junio de 2025
Único y especial....
Hoy es un día único y especial, al igual que lo fue el día de ayer y que con seguridad lo será el día de mañana. Pues cada día es diferente y tiene su propio encanto.
Lo veo cada mañana en mi salida temprano a entrenar al malecón. Me encanta observar con detenimiento el cielo, el paisaje, y comprobar que cada día cambia. Hoy brillaba y calentaba el sol en pleno invierno y el cielo estaba despejado. Ayer había sol también pero solo en la zona, a lo lejos se veía todo tapado de neblina y el cielo estaba lleno de nubes gordas, blancas, grises, oscuras. Anteayer lloviznaba con tal intensidad que llegué a casa como si saliera de la ducha. Y el día anterior no podía ver los edificios a una cuadra por la densa neblina que todo lo cubría. Nunca sé que encontraré y así me gusta.
Y ahí estamos todos los que solemos ir a esas horas de la mañana, a trotar, caminar, practicar yoga, meditar, boxear, contemplar, respirar aire puro, recordar. Muchos ya tenemos nuestro espacio, pues al parecer somos de rutinas :))
Y esto me lleva a pensar que al igual que los días son diferentes, únicos y especiales, así también somos las personas. Cada quien diferente, cada quien especial.
Con algunos de tanto vernos ya intercambiamos saludos, sonrisas, algún gesto, o una simple mirada que indica que ya somos conocidos. Cada quien inmerso en su propio mundo y a la vez formando parte del grupo de las 8 am. Veré con que me encuentro el día de mañana, me tocará alguna vez un arcoíris?
domingo, 15 de junio de 2025
De paseo por el ayer...
Por esas vueltas que da la vida o esas sorpresas que te depara el destino, este año mi nieto ha entrado a estudiar al mismo colegio en el que transcurrió toda mi etapa escolar y del cual egresé en el año 1978. No había vuelto a entrar hasta hace unos días en que hubo una actuación por el aniversario del colegio, en la que participó mi nieto.
El, por estar en inicial, asiste al local pequeño que queda al frente, pero la actuación se realizó en el local de los grandes, al que yo asistía y que cada vez que lo llevo o recojo miro desde fuera con cierta mezcla de curiosidad y nostalgia. Y de pronto, ahí estaba yo, parada en el mismo patio en que cada lunes formábamos para entonar el himno nacional y el himno del colegio, dirigidas por la directora que en lo alto de la escalera solo necesitaba una mirada o un "silencio" para que todo el patio se quedase congelado y estático.
Por un instante mis recuerdos vuelan rápidamente al ayer, y veo a la niña tímida e introvertida que llegó temerosa a las aulas, y que muchas veces soñaba con pedir que la cambien de colegio porque aún no tenía amigas y le parecía muy grande el plantel y muy difícil integrarse. Veo también a la adolescente, ya mas segura de si, que odiaba educación física y disfrutaba las clases de letras, ya con amigas, ya mas sociable y descubriendo que si podía rendir en el colegio. Por último veo a la jovencita que egresó, con algunos sueños en la mochila dispuesta a vivir la vida.
Las notas del himno del colegio empiezan a sonar en el altoparlante para dar inicio a la actuación y me traen al presente, y ahí estoy yo cantando a viva voz el himno que recuerdo como si hubiera sido ayer que lo entonaba cada semana. Mis ojos se humedecen y mi corazón se emociona. Al llegarle su turno veo a mi nieto salir muy seguro de si, formando parte de una bandita musical en que toca la lira. Nos mira y me obsequia una sonrisa amorosa y feliz, y toca con entusiasmo. Lo aplaudimos con emoción y al salir quiere que le cuente si el colegio ha cambiado y todo lo que sentí de estar de nuevo ahí y así nos vamos recordando y conversando con complicidad. Empieza una nueva etapa en el camino.
domingo, 8 de junio de 2025
Puertas por doquier...
Puertas abiertas,
puertas cerradas,
puertas entreabiertas,
puertas entornadas,
puertas macizas,
puertas ligeras,
puertas blindadas,
puertas de cristal,
puertas con cerrojos,
puertas corredizas,
puertas que te invitan,
puertas que te alejan,
puertas que te esperan,
puertas que te acogen,
puertas que se tiran,
puertas que te botan...
Nuestra vida es un continuo abrir y cerrar de puertas, unas nos esperan con los brazos abiertos, otras por el contrario nunca se abren.
Algunas se cierran abruptamente y nosotros insistimos en volverlas a abrir sin éxito, ignorando que al lado hay otra puerta entreabierta esperando a que nos animemos a llamar para darnos la bienvenida.
Nos damos de bruces contra alguna puerta que no es para nosotros, y nos resbalamos ante otra que es preferible no tocar.
A veces es tiempo de cerrar puertas y quedarnos con la experiencia del camino recorrido. Tomar bríos para abrir la siguiente y seguir recorriendo con entusiasmo aquel camino llamado Vida.
lunes, 26 de mayo de 2025
No dejes para mañana...
... tus sueños, tus proyectos, tus anhelos, tus planes, tus "quisiera" tus "podría ser", tus "me gustaría" tus "algún día", tus "quizás".
Reemplaza tus "no me atrevo" o "no sé si podré" por "hoy lo hago". Tú puedes, todos podemos.
Hoy es el momento perfecto de hacerlo porque estás aquí,porque lo deseas, porque te hará feliz, porque sí que puedes.
Atrévete, abre tus alas.....y vuela!
sábado, 17 de mayo de 2025
Paz interior...
"Reconcíliate con todas las cosas del cielo y de la tierra, cuando te reconcilies con todas las cosas del cielo y de la tierra todo será tu amigo..."
Era un sábado cualquiera allá por los 80's y la voz grave del Sifu resonaba en la sala de meditación del templo Shuan Fa, al que asistía como invitada de quien luego se convertiría en mi compañero de vida. Este pensamiento me impresionó y me marcó para siempre. Me gustó su aparente sencillez, que luego ante diferentes circunstancias descubrí que de sencilla nada, y que no siempre es fácil vivir esta reconciliación. Pero cuánto ayuda!
Mas adelante, al momento de casarnos, escuché palabras parecidas de una pareja guía que nos dijo:
"Nunca se vayan a dormir sin hablarse. Si tuvieron alguna desavenencia en el día traten de solucionarla antes de acostarse, no es bueno acumular resentimientos".
No diré que lo conseguimos siempre, pero que lo intentamos lo hicimos y siempre estuvo flotando en el ambiente el consejo en nuestro diario convivir.
Finalmente, y tras la partida de mi esposo, la tanatóloga que me ayudó con mi duelo nos dijo :
"Todos deberíamos vivir reconciliados, pues la muerte puede sorprendernos de un momento a otro y al estar así, reconciliados, es mas factible transitar el dolor de la pérdida sin cargar asuntos pendientes".
Ahora que miro en retrospectiva la vida veo lo importante de no acumular resentimientos, de saber resolver las diferencias antes de que se conviertan en brechas insalvables. Veo también lo sanador para nuestra paz interior que es perdonar y perdonarnos, aceptar y aceptarnos, amar y amarnos.
lunes, 12 de mayo de 2025
Celebrando a mamá...
Hoy se celebró en Perú el día de la Madre. Lo celebramos en familia, con amor, con alegría y también con muchos recuerdos.
Pensaba yo en cuanta fuerza nos da la maternidad, y como vamos descubriendo nuestra fortaleza al ser madres. En el grupo con el que celebramos miraba con admiración a una madre y abuela que se viste de sonrisa y fortaleza mientras intenta sanar de un cáncer detectado recientemente.
Miraba también a otra madre, que se vio forzada a sacar adelante sola a su hija y lo logró con creces, y ahí está, mirándola con orgullo y acompañándola en su camino.
Veía también con el corazón lleno de ternura a mi hija, esperando a su segundo bebé, poniendo todo su esfuerzo por dedicarle tiempo y amor al pequeño que la acompaña ilusionado en la dulce espera de su hermanito.
Recordaba también a todas mis amadas que cumplieron el rol de mamá conmigo de una u otra manera.
Mi mami, pequeña, fuerte, valerosa, luchadora por naturaleza, que lograba siempre sobreponerse a los vaivenes de la vida y esgrimiendo su frase "mañana será otro día" seguía adelante con una sonrisa y la certeza de que lograría lo que se propusiera.
Mi mamama, que acompañó mis primeros años de vida, me cuidó, me protegió, me preparó ricos platos con amor, me enseñó labores y fue un ejemplo grande de mujer fuerte. Pese a que sufrió la pérdida de su hija adolescente, tuvo una larga vida y sin dudarlo se hizo cargo de mi cuando lo consideró necesario, pese a su avanzada edad.
Mi hermana querida, que tenía 13 años cuando yo nací y prácticamente me adoptó. La admiraba y quería muchísimo, fue mi amiga, hermanita, confidente y pseudo mama. La echo mucho de menos ahora que ya no está en este mundo.
Mi tía Oko, que pese a su avanzada edad y soltería, supo ser para mis hijos la abuela que no tenían. Les inculcó el amor por la lectura, el hábito del ahorro y la sencillez en el diario vivir.
Agradezco la bendición de ser madre y de poder acompañar el camino de vida de mis hijos, con amor, con respeto, con confianza, con amistad y con gratitud por el cariño que de ellos recibo.
Felicidades a todas las mamás!
jueves, 1 de mayo de 2025
Aprender a soltar...
Pensaba en lo importante que es aprender a soltar, y a la vez, en lo difícil que muchas veces resulta lograrlo. Estamos acostumbrados a cargar con nosotros una mochila llena de sentimientos, emociones, apegos, asuntos pendientes, que van haciendo cada vez mas pesada la carga y nos van dificultando el camino.
Que bien se siente cuando nos detenemos a revisar esta mochila, y nos armamos de valor para soltar lastre, o incluso dejar a un lado la mochila y andar libres de equipaje. Cuesta aprenderlo, cuesta acostumbrarse, cuesta dar ese paso. Son tantos los apegos, tantos los frenos que nos imponemos que no resulta tarea sencilla.
Pero como todo en la vida, es cuestión de práctica. Cuando tomamos la decisión consciente de soltar, y lo practicamos de vez en cuando, esta actitud se va incorporando a nuestra vida. Esto no significa que no lo volveremos a hacer, el impulso siempre estará, pero la práctica conseguirá que soltemos mas a menudo y así logremos avanzar ligeros por la vida.
miércoles, 23 de abril de 2025
63 sonrisas...
Hoy completo una vuelta más al sol, la
vuelta número 63. Ha sido una vuelta tranquila, apacible, serena, dejándome
guiar por el día a día. Intentando poner la sonrisa por delante, y aprendiendo
a aceptar que todo cambia, que nada es para siempre, que la vida se renueva y
que por mas drásticos que sean a veces los cambios, algo bueno queda, algo
bueno sucede, algo bueno llega.
Gracias vida por cada día que me
regalas, por cada amanecer, por cada carcajada, y porque no, por cada lágrima
derramada. Gracias por el cariño y el amor que recibo cada día, gracias porque
siempre me das motivos para continuar, porque siempre hay proyectos, caminos
por recorrer, sorpresas que descubrir y planes que concretar.
Gracias también por los bonitos
recuerdos que me acompañan, por los momentos vividos, por cada persona que pasó
por mi vida dejando su huella. Gracias por los que están a mi lado, por todos
los que acompañan mi camino, por todos aquellos que me ayudan a vivir con
alegría.
Gracias a todos los amigos blogueros con
los que intercambiamos sentires, pareceres, artes, inspiración, sabiduría,
sentimientos, experiencias, amistad.
Inicio con entusiasmo y alegría la nueva
vuelta al sol!
domingo, 13 de abril de 2025
El camino de la reconciliación...
R esolver los conflictos
E nmendar los errores
C urar las heridas
O bsequiar tranquilidad
N egociar las diferencias
C onvivir en armonía
I nvocar la concordia
L imar las asperezas
I nterceder y conciliar
A ctuar con respeto
C uidar las palabras
I mpulsar la paz
O frecer el perdón
N utrir el amor
sábado, 5 de abril de 2025
El placer de conversar....
Conversaba el otro día por teléfono con una amiga, y al despedirnos me quedé pensando en lo agradable que resulta conversar con esas personas con las que sientes afinidad y cercanía. Sentir esa conexión especial, esa confianza para poder abrir el corazón y hablar con naturalidad. Personas especiales que saben escuchar por igual palabras y silencios. Que saben también leer miradas o intuir cuando es mejor hablar y cuando callar.
Tengo la suerte de contar con amistades con las que salir a compartir un café acompañado de una buena charla se vuelve completamente renovador. Ese intercambio intenso de reflexiones, vivencias, preocupaciones y pensamientos te dejan con una sensación grata en el corazón. A mi en lo personal me gusta mucho escuchar, leer entre líneas y comprender a quien me está hablando.
Algunas de las conversaciones mas profundas que he mantenido con personas cercanas a mi han sido compartiendo una caminata. A veces, el hecho de estar en movimiento mirando ambos en la misma dirección facilita el diálogo y propicia la confianza.
Y lo que he comprobado siempre es que luego de una de esas conversaciones especiales, la carga se aligera, la sonrisa aflora y la vida toma otro color.
Y a ti, ¿te gusta conversar?
sábado, 29 de marzo de 2025
Semillas...
Asistí en días pasados a una graduación de sanadoras energéticas. Fue muy emotiva, compartieron testimonios, aprendizajes, proyectos, vivencias, experiencias, y también un cuento de Jorge Bucay que me gustó mucho. Se los comparto:
Sueños de semilla
"En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades. Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar. Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol.
Y tantas son las semillas como son los sueños secretos. Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas… para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos.
Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos…
Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada hay que temer… una sabiduría interior las acompaña… porque cada semilla sabe… cómo llegar a ser árbol…"
viernes, 21 de marzo de 2025
Quien guía a quien...
Subí el otro día al transporte público y tuve la suerte de encontrar asiento disponible frente a la puerta. Me senté y me percaté que a mi lado viajaba una persona ciega. Iba dormitando y me pregunté cómo sabría cuando le tocaba bajar.
sábado, 15 de marzo de 2025
Revoltijo de emociones...
Que importante que resulta poder identificar nuestras emociones. A veces vienen mezcladas y nos causan confusión. No es tarea fácil, no estamos acostumbrados a mirar hacia dentro ni a hablar de lo que sentimos.
No entendemos bien qué nos sucede, por qué de pronto pasamos de la alegría a la tristeza, nos encendemos, sentimos miedo o nos llenamos de apatía. No hemos aprendido a manejarlas y cuando aparecen nos toman por sorpresa. Estamos mas acostumbrados a taparlas, a esconderlas. Siempre hay algo de fondo, es bueno mirar hacia dentro, analizarnos, conocernos, comprendernos.
Hay un libro para niños titulado "El monstruo de colores" y habla de las emociones. Enseña a los niños a identificar la alegría, la tristeza, la ira, el miedo, la calma, la decepción, el amor. Y explica que todas son igual de importantes, que no está ni bien ni mal sentirlas, simplemente son parte de nosotros, de nuestro ser.
Hay que permitirnos reconocerlas, sentirlas, aceptarlas, expresarlas, para poder manejarlas y luego dejarlas ir. Darles nombre y hablar acerca de lo que sentimos ayuda a entendernos. Es importante conocer nuestro punto de equilibrio, nuestros detonadores, nuestras estrategias para procesarlas y lograr así vivir en armonía.
sábado, 8 de marzo de 2025
En clave murciélago...
Un post de mi amigo Ernesto, del blog "Cayado de sándalo", en que recordaba la emoción que despertaba la venida del cartero trajo a mi memoria grandes recuerdos de aquellas épocas.
Cuando yo tenía 10 años de edad, mi hermana mayor migró a Suiza para casarse y establecerse allá. Con mucha tristeza la vi partir, aunque sin tomar conciencia del cambio radical en mi vida que significaría su partida. A los pocos días de su viaje llegó la primera carta, ver mi nombre en el sobre, escrito de su puño y letra, me emocionó mucho, y me alegró mas palpar el contenido y ver que era gordito. Abrí con ansias el sobre, aunque teniendo cuidado de no romper las estampillas tan bonitas que traía y saqué varias hojas de papel aéreo llenas de su letra. Con cuanto entusiasmo leí todos los pormenores de lo que ella estaba viviendo por allá. E inmediatamente me hice de algunas cuartillas de papel y le respondí contándole de nosotros por acá. Recuerdo el cuidado que ponía para que mi letra quedará clara y ella pudiera entender mi carta.
Y así las cartas iban y venían llenas de anécdotas, detalles, preguntas mil de mi parte, dudas que no me atrevía a preguntar a nadie acá, confidencias. Esas cartas supieron llenar el vacío que me dejo su ausencia.
También recordé la correspondencia que mantuve con mi mejor amiga cuando teníamos 15 años y su papá la mandó a un colegio internado en otra ciudad. Con cuanta tristeza nos separamos e ideamos como escribirnos sin que los adultos pudieran entender nuestras confidencias, lo hacíamos en clave murciélago, que asigna números a cada letra y así podíamos compartir nuestras respectivas vivencias en ese año que estuvo fuera. Cuanta inocencia pensar que no las podrían descifrar.
Era lindo también atesorar esas estampillas tan bonitas que venían de distintas ciudades, hasta un álbum armé con ellas. Con el tiempo he podido cultivar muchas amistades intercambiando cartas. Emociona abrir el correo y ver que la respuesta llegó.
viernes, 28 de febrero de 2025
Quien persevera alcanza...
P ersistir con entusiasmo
E sforzarse a cada paso
R espirar y continuar
S oñar que si se puede
E nfocarse en el objetivo
V islumbrar el resultado
E mpeñarse en lograrlo
R ecobrar las fuerzas
A vanzar con afan
N otar los progresos
C reer que si es posible
I nsistir y perseverar
A lcanzar la meta
miércoles, 19 de febrero de 2025
Y aprendí a amarme...
Cuando yo era niña, no se hablaba de autoestima. Tampoco de respeto a los niños, igualdad, empatía o crianza respetuosa. Si se hablaba de obediencia, de sumisión, y el mensaje ímplicito que se percibía en el entorno era el de no tener opinión propia y ser siempre una buena niña.
Con el paso de los años, y ya de adulta, fui descubriendo el significado y el valor de tener autoestima. Empecé a comprender que si tenía una opinión propia, y que era tan valiosa como la de cualquiera. Aprendí a pasos tímidos a valorarme, a respetarme, a hacerme respetar, y mas adelante a amarme.
Recuerdo especialmente un ejercicio que leí que consistía en mirarse con amor al espejo y decirse a uno mismo, te perdono y te amo. Cuanto me costaba al principio y con el tiempo cuan gustosa lo hacía.
Esos tiempos ya quedaron también atrás, adquirí seguridad confianza, y amor, y me siento contenta de haberlo logrado.










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