Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de agosto de 2026

El amor crece...



La llegada de mi segundo nieto trajo a la vida de mi nieto mayor una serie de emociones y sentimientos con los que está aprendiendo a lidiar.  Supo de su venida con ilusión, y lo aguardó con alegría.  Su nacimiento fue motivo de gran emoción y así va aprendiendo a compartir con él el día a día.  Una mezcla de sentimientos anida en su corazón y  a veces, solo a veces, lo desbordan. Yo, que lo conozco bien, lo observo, lo intuyo, lo acompaño. 

Totalmente desprendido de sus juguetes, le presta todas sus pertenencias sin reservas, y de la misma manera comparte con él el amor de cuantos le amamos. Sin embargo, hay momentos en que lo he notado un poco triste o sintiendo que su lugar se ve amenazado.

Abordé el tema con él en uno de esos momentos en que se sintió desbordado.  Lo cargué, lo abracé, lo acuné, lo animé a desahogarse  y lloró cuanto necesitó. Le expliqué que lo que él sentía era normal y que por muchas alegrías que le depare el tener un hermanito, también era humano y comprensible que se sintiera triste o temeroso de ya no ser el único "dueño" de tanto amor.  Pero le dije que le iba a contar un secreto.

Le confié que cuando esperé la llegada de mi segundo hijo, temía no saber  compartir por igual el amor que sentía por mi hija mayor, pero cuando él nació descubrí que lejos de tener que compartirlo, el amor creció, y se duplicó. Y añadí luego que cuando él nació, mi corazón había vuelto a crecer y tenía amor para mis hijos y para él y que lo mismo sucedió con el nacimiento de su hermanito, y que ahora mi corazón alberga mas amor aún para todos ellos.

Luego le dije  al oído, "pero no olvides que tú tienes algo especial, y es que tú me enseñaste a ser abuela",  me miró con mirada cómplice y feliz, me dijo ilusionado "¿de verdad?", secó sus lágrimas y me invitó a sentarnos a dibujar.

miércoles, 22 de julio de 2026

Tras las huellas de mis pasos...


 Vuelvo hoy sobre mis pasos tras largos caminos recorridos.  Es que mis pasos se pusieron aventureros y decidieron recorrer nuevos senderos permitiéndome vivir momentos entrañables.

La aventura empezó a finales de mayo, en que abordé el avión que me llevaría a cruzar el Atlántico, para luego de un trasbordo, un largo viaje en tren y 67 peldaños, arribar a mi destino. El departamento de mi hijo en Alemania.  El motivo del viaje era un gran acontecimiento, acompañarlo el día de su boda. 

Me resultaba impensable no compartir con él evento tan importante y significativo, por lo que junto a mi hija y mis nietos emprendimos el largo camino.  Vaya que valió la pena.  Traigo conmigo hermosos recuerdos, momentos valiosos, peripecias mil, paseos, imágenes grabadas en el corazón, caminatas, largas charlas, recorridos, convivencia, reflexiones, nostalgia, miles de fotos, mucho amor.  

Lo que en un principio parecía inimaginable se hizo realidad.  Como solemos comprobar, la decisión jugó un rol muy importante e imaginarlo se convirtió en lograrlo.  Vuelvo ahora a mi vida habitual, con nuevas experiencias, vivencias, sonrisas y el corazón ensanchado.  Feliz de volver a compartir por estos lares. Ya los iré visitando en sus casitas.

sábado, 24 de enero de 2026

Días de calma...


 

Los días de enero transcurren tranquilos. Rutinas que se van creando, horarios de un verano caluroso, que invitan a transitarlos con calma. Mañanas de largas caminatas contemplando el mar, que algunos días se muestra sereno, como si de un cuadro se tratase;  y otros días  se muestra movido, con incesante ir y venir de las olas, cuyo murmullo se escucha a la distancia.

Cielo mayormente celeste y despejado, aunque de vez en cuando nos visita la neblina, y los árboles juegan a las escondidas, y  parece que no hubiera nada  alrededor. Una que otra llovizna, que invita a sentir el aroma de la tierra húmeda y refresca el cansancio de la caminata. 

Tardes de juego en casa, dejando volar la imaginación para convertirme en un monstruo, un pez o el mejor amigo de mi nieto.  Para jugar somos Niki y Vladi, ahí no hay diferencias entre nosotros. Nos convertimos en compañeros de juego y grandes creadores de fantasías.  A veces, en medio de esos juegos, soy también oído confidente y confiable de sus temores, sus dudas, sus inseguridades. Poseedor de una resiliencia admirable para sus 5 años, lo veo también sobreponerse, atreverse, vencer uno que otro miedo y avanzar. Lo acompaño y lo animo entusiasmada. 

Acompaño también al pequeño Le, de apenas 5 meses, pero que avanza en su desarrollo rápidamente y se va ganando su espacio con su presencia risueña y amorosa.  Ya nos va demostrando que es empeñoso y que lo que se propone lo logra. Algo me dice que tendrá mucha fortaleza.

Las noches me invitan a soñar despierta, leer, recordar, pensar.  Soledad apacible que se disfruta hasta que llega la hora del descanso. Descanso necesario para reponer fuerzas para la caminata del día siguiente.  Seguiré disfrutando de este verano apacible.

sábado, 10 de enero de 2026

Tiempo le pido al tiempo....


 

y el tiempo, tiempo me da, mas el tiempo, tiempo pasado, es tiempo que no volverá...

Se dice  que el tiempo todo lo cura.  Es cierto que el paso del tiempo hace que las heridas vayan sanando, las penas hallen consuelo,  y sea mas fácil aceptar los cambios o las pérdidas. Vamos adaptando nuevas rutinas, vamos aprendiendo a tomar distancia, a vivir con las ausencias y a recorrer nuevos caminos.   Y todo ello requiere de tiempo.  

También es cierto que según el evento o la persona, los tiempos varían, son distintos y no hay una medida exacta. Recuerdo siempre las palabras de una tanatóloga que me ayudó luego de la muerte de mi esposo: "No hay un plazo establecido para el duelo. Cada duelo es único, personal y diferente para cada persona y así hay que aceptarlo y transitarlo, sin exigencias, sin plazos, sin juicios y con respeto".

Pienso que si, el paso del tiempo ayuda, pero también lo que hagamos en ese tiempo transcurrido, en pro de esa sanación o esa aceptación.  Hemos de poner de nuestra parte para poder asumir, asimilar, procesar y sanar.  Hay un recorrido de por medio y una toma de conciencia y ahí si que el tiempo se convierte en maestro, cómplice y sanador.

martes, 9 de diciembre de 2025

Cien años...


 

Mamita querida, hoy has estado más presente que nunca en mi corazón. Hoy hubieras cumplido 100 años.  Linda Concepción te pusieron al nacer, y realmente, fuiste una Linda persona. Partiste de este mundo  hace 40 años, justo el año en que nació mi primera hija pero tu recuerdo me acompaña siempre. Me hubiera gustado tenerte a mi lado en esa época con tu compañía y consejo, pero me queda la alegría de que pudiste conocerla y te cuento que ahora de adulta tiene bastante parecido a ti... y a mi.

Siempre recuerdo tu fortaleza enorme, tu entereza, tu decisión, tu valor. Nada te amilanaba, te sentías fuerte y poderosa así la vida pusiera obstáculos en tu camino y siempre encontrabas nuevos rumbos que tomar. Alguna vez te vi a punto de caer, pero siempre lograbas salir adelante.  Y así aprendí de ti.  "Mañana será otro día", solías proclamar ante cualquier eventualidad y despertabas al día siguiente con alguna nueva idea o solución.  Cierto que también tuviste momentos de flaqueza, de dolor, de tristeza pero tus fuerzas eran mas poderosas.  

Como olvidar lo expresivos que eran tus ojos, hablaban sin palabras. Y heredé ese lenguaje. Para algunos pasa desapercibido, pero hay quienes saben leer entre sus matices, sus luces y sus oscuridades.  

Desde niña te amé mucho. También te añoré el tiempo que viví con mis abuelos, entre los 2 y los 10 años, y fui inmensamente feliz cuando nos juntamos todos.  Recuerdo que solía pensar que eras la persona a quien mas amaba en el mundo y estaba convencida de que si tú algún día me faltabas no sabría seguir adelante.  Me equivoqué, pude hacerlo.  Esa fortaleza que me regalaste me enseñó como hacerlo y me sigue acompañando ante cada piedra en el camino. 

Te recuerdo siempre con amor, me gustaría a veces volver a ser niña y refugiarme en tus brazos, también me gustaría pedirte perdón si en épocas de adolescencia y rebeldía te herí. Gracias por haber sido la mas Linda.  Tu conchito, Cecilia.



jueves, 16 de octubre de 2025

Cambios inesperados...


Dicen que la vida es continuo cambio y va dando giros, vueltas inesperadas que nos toman por sorpresa. Se cierran algunas puertas y otras se abren,  o ventanas,  o quizás resquicios que permiten el paso de la luz. Pero siempre hay algo, aunque a veces no lo veamos, nos neguemos al cambio, o no queramos intentarlo.

Viene a mi recuerdo un cambio inesperado que se me presentó hace muchos años.  Allá por los 80's, se vivía una gran crisis económica acá en Perú, y no era fácil conseguir empleo.  Yo había estudiado secretariado, y al no obtener un puesto, empecé a dedicarme a la repostería.  Preparaba postres, tortas y afines y los vendía a pequeños comercios o personas allegadas. 

A pocos metros de mi casa abrieron una academia de aviación comercial, y la gerente venía semanalmente a llevarse algunos postres y de paso conversábamos. Ana María se llamaba.  A los pocos meses empezaron a escasear los insumos que requería para la preparación.  Esto llevó a que racionaran la cantidad que se podía comprar y mi negocio se puso en riesgo. Sin ingredientes, no había postres.  

Esa semana, al llegar Ana María a comprar, se dio con la sorpresa que  no había podido preparar nada y consternada me dijo "y ahora qué vas a hacer?". Ni yo sabía lo que vendría. Pero ella muy segura me dijo "te vienes a trabajar conmigo", y me citó en su academia. Fui a verla y me dijo que quería prepararme para que enseñe boletaje aéreo.  Me presentó a su coordinador y le dijo "me la preparas bien que va a trabajar con nosotros".

De más está decir que tenía mucho temor, era para mi un terreno desconocido y yo era bastante tímida, y la idea de parame frente a un salón de clases me paralizaba, pero era una gran oportunidad y algo me decía que debía tomarla. 

Así inició mi preparación intensiva,  hasta que un día no llegó a trabajar una profesora  y el coordinador me dijo "ha llegado el momento, ya estás lista". Y ahí estaba yo, entre asustada y decidida dictando mi primera clase.  

Me fue bastante bien para ser mi primera vez, y con esa clase empezó una nueva etapa en mi vida.  Me quedé tres años trabajando a tiempo completo ahí y quedé por siempre agradecida con Ana María que fue un ángel para mi, y confió en mi mas de lo que yo misma confiaba. 

No solo me dio una oportunidad y un trabajo, me dio también autoestima y la certeza de que si quiero, puedo. 

sábado, 23 de agosto de 2025

El arte de abuelar...


 Cuando nació mi nieto hace 5 años, en plena pandemia, no sabía el giro que le daría a mi vida.  Le tocó llegar al mundo en una época de silencio, de temor, de incertidumbre.  Casi no se salía a la calle, todo era remoto. Y a él le tocó ser luz, y llenar nuestras vidas de amor, de ilusión, de alegría, de esperanza.

Fue recién cuando me convertí en abuela que pude comprender el amor tan intenso que generan estos pequeñines en nosotros. Su confianza plena, su entrega, su candor lo son todo.

 Recuerdo cuando jugaba con él de bebé y le conversaba,  y él me miraba con atención y respondía con ruiditos.  Mi yerno me comentó un día, riendo, que desde la cocina se escuchaba como si conversáramos, y yo le respondí: "estamos conversando:)))". 

Hemos leído juntos, inventado historias, hecho largas caminatas, compartido tristezas, alegrías, frustraciones y enojos. Nos hemos enseñado mutuamente a manejar las emociones.

Fuimos también compañeros de dolor cuando murió mi esposo. Nunca olvidaré el día que me miró profundamente a los ojos y me dijo "tú y yo hemos perdido algo muy valioso".

Ahora nos toca empezar una nueva etapa. Esta semana ha nacido su hermanito, lo cual lo convierte a él en hermano mayor y a mi en abuela por segunda vez. Estamos todos muy felices, emocionados, y expectantes ante este nuevo camino.  Hasta el momento se muestra resiliente y comprensivo. Y yo siento en mi corazón que el amor se multiplica. 

sábado, 16 de agosto de 2025

Lo que no vemos...


 

En una de mis caminatas matutinas, venía pensando en lo poco que sabemos del inmenso mundo interior de cada persona.  A lo largo del día asumimos diversos roles, y según eso vamos mostrando parte de nuestra esencia. Hay con quien seremos protectores, otros con quienes nos podremos mostrar vulnerables. Habrá quien conozca nuestras alegrías y tristezas, o también quien se mantenga al margen de nuestro sentir. Están también todas aquellas máscaras con las que nos iremos paseando por la vida, según la ocasión o el entorno.

¿Por qué me vienen estas reflexiones a la cabeza?   Hace algún tiempo, una amiga querida me pidió que la ayude a revisar, editar y diagramar un pequeño libro en homenaje a su hijo, quien se despidió por decisión propia de este mundo hace algunos años.  El solía escribir y dibujar acerca de su sentir profundo, y ella ha hecho una pequeña recopilación de éstos para ayudar a otros a comprender o prevenir acerca de lo que siente alguien en una vida de lucha contra la depresión, los desórdenes y el sufrimiento. Y el librito ya quedó listo. Duele leerlo porque no es ficción, es una realidad que puede vivir cualquiera sin que se note aparentemente. Mi abuelita decía : " la procesión va por dentro".

No lo conocí personalmente,  lo conocí primero a través de la mirada de su mamá en nuestras largas conversaciones y luego, al leerlo pude conocerlo realmente, entenderlo, sentir con él ese intentar integrarse a un mundo que no estaba hecho a su medida, donde se sentía tan ajeno, y tan infeliz. Escribe también de sus intentos por mostrarse adaptado, y contento para no traer sufrimiento a su familia. Las máscaras.

Son muchas las personas que tienen esa sensibilidad extrema y que sienten que no logran encajar. Que importante es proyectar en nuestro entorno un ambiente de contención, de respeto, de empatía, de compasión, de amor. Nunca sabremos quien lo puede necesitar o quizás a quien podemos ayudar con un gesto de cariño o amabilidad.

martes, 29 de julio de 2025

Voces...


 

Sucede con frecuencia que, en mis momentos de silencio, me toca ser testigo mudo del diálogo interior que se genera entre mis pensamientos.  Confluyen ahí varias voces. 

Esta la voz analítica, que quiere desmenuzar cada detalle de lo sucedido y entender el porqué de todo. La voz ansiosa, que se anticipa a lo que va a ocurrir, y quiere tomar acciones antes aún de que algo suceda.

 La voz confiada, que opta por dejar que las cosas fluyan de manera espontánea y no quiere intervenir.  La voz insegura, que nunca logra decidir cuál paso dar, o qué camino tomar. 

La voz crítica que todo lo cuestiona y lo hace ver negativo. La voz calmada, que se mantiene serena y transmite armonía y equilibrio.  

La voz amorosa que opina que todo está bien y aprecia lo que hacemos. 

A veces se presentan varias juntas, en otros momentos solo alguna.  Si las ignoramos son más persistentes, es preferible escucharlas, aceptarlas y dejarlas pasar sin darles tanta importancia .

Según la circunstancia que atravesemos elegiremos a cuál escuchar. Es importante tomar distancia un momento antes de elegir, respirar y decidir con calma para no actuar apresuradamente. 

jueves, 26 de junio de 2025

Único y especial....


 Hoy es un día único y especial, al igual que lo fue el día de ayer y que con seguridad lo será el día de mañana. Pues cada día es diferente y tiene su propio encanto. 

Lo veo cada mañana en mi salida temprano a entrenar al malecón. Me encanta  observar con detenimiento el cielo, el paisaje, y comprobar que cada día cambia. Hoy brillaba y calentaba el sol en pleno invierno y el cielo estaba despejado. Ayer había sol también pero solo en la zona, a lo lejos se veía todo tapado de neblina y el cielo estaba lleno de nubes gordas, blancas, grises, oscuras. Anteayer lloviznaba con tal intensidad que llegué a casa como si saliera de la ducha.  Y el día anterior no podía ver los edificios a una cuadra por la densa neblina que todo lo cubría.  Nunca sé que encontraré y así me gusta.

Y ahí estamos todos los que solemos ir a esas horas de la mañana, a trotar, caminar, practicar yoga,  meditar, boxear, contemplar, respirar aire puro, recordar. Muchos ya tenemos nuestro espacio, pues al parecer somos de rutinas :))  

Y esto me lleva a pensar que al igual que los días son diferentes, únicos y especiales, así también somos las personas. Cada quien diferente, cada quien especial.

Con algunos de tanto vernos ya intercambiamos saludos, sonrisas, algún gesto, o una simple mirada que indica que ya somos conocidos. Cada quien inmerso en su propio mundo y a la vez formando parte del grupo de las 8 am. Veré con que me encuentro el día de mañana, me tocará alguna vez un arcoíris?

domingo, 15 de junio de 2025

De paseo por el ayer...


 

Por esas vueltas que da la vida o esas sorpresas que te depara el destino, este año mi nieto ha entrado a estudiar al mismo colegio en el que transcurrió toda mi etapa escolar y del cual egresé en el año 1978.  No había vuelto a entrar hasta hace unos días en que hubo una actuación por el aniversario del colegio,  en la que participó mi nieto.

El, por estar en inicial, asiste al local pequeño que queda al frente, pero la actuación se realizó en el local de los grandes, al que yo asistía y que cada vez que lo llevo o recojo miro desde fuera con cierta mezcla de curiosidad y nostalgia. Y de pronto, ahí estaba yo, parada en el mismo patio en que cada lunes formábamos para entonar el himno nacional y el himno del colegio,  dirigidas por la directora que en lo alto de la escalera solo necesitaba una mirada o un "silencio" para que todo el patio se quedase congelado y estático.

Por un instante mis recuerdos vuelan rápidamente al ayer, y veo a la niña tímida e introvertida que llegó temerosa a las aulas, y que muchas veces soñaba con pedir que la cambien de colegio porque aún no tenía amigas y le parecía muy grande el plantel y muy difícil integrarse.  Veo también a la adolescente,  ya mas segura de si, que odiaba educación física y disfrutaba las clases de letras,  ya con amigas, ya mas sociable y descubriendo que si podía rendir en el colegio.  Por último veo a la jovencita que egresó, con algunos sueños en la mochila dispuesta a vivir la vida.

Las notas del himno del colegio empiezan a sonar en el altoparlante para dar inicio a la actuación y me traen al presente, y ahí estoy yo cantando a viva voz el himno que recuerdo como si hubiera sido ayer que lo entonaba cada semana. Mis ojos se humedecen y mi corazón se emociona. Al llegarle su turno veo a mi nieto salir muy seguro de si, formando parte de una bandita musical en que toca la lira. Nos mira y me obsequia una sonrisa amorosa y feliz, y toca con entusiasmo. Lo aplaudimos con emoción y al salir quiere que le cuente si el colegio ha cambiado y todo lo que sentí de estar de nuevo ahí y así nos vamos recordando y conversando con complicidad.  Empieza una nueva etapa en el camino.

sábado, 17 de mayo de 2025

Paz interior...


 "Reconcíliate con todas las cosas del cielo y de la tierra, cuando te reconcilies con todas las cosas del cielo y de la tierra todo será tu amigo..." 

Era un sábado cualquiera allá por los 80's y la voz grave del Sifu  resonaba en la sala de meditación del templo Shuan Fa, al que asistía como invitada de quien luego se convertiría en mi compañero de vida.  Este pensamiento me impresionó y me  marcó para siempre. Me gustó su aparente sencillez, que luego ante diferentes circunstancias descubrí que de sencilla nada, y que no siempre es fácil vivir esta reconciliación. Pero cuánto ayuda!

Mas adelante, al momento de casarnos, escuché palabras parecidas de una pareja guía que nos dijo:

"Nunca se vayan a dormir sin hablarse. Si tuvieron alguna desavenencia en el día traten de solucionarla antes de acostarse, no es bueno acumular resentimientos". 

No diré que lo conseguimos siempre, pero que lo intentamos lo hicimos y siempre estuvo flotando en el ambiente el consejo en nuestro diario convivir.

Finalmente, y tras la partida de mi esposo, la tanatóloga que me ayudó con mi  duelo nos dijo : 

"Todos deberíamos vivir reconciliados, pues la muerte puede sorprendernos de un momento a otro y al estar así, reconciliados, es mas factible transitar el dolor de la pérdida sin cargar asuntos pendientes".

Ahora que miro en retrospectiva la vida veo lo importante de no acumular resentimientos, de saber resolver las diferencias antes de que se conviertan en brechas insalvables.  Veo también lo sanador para nuestra paz interior que es perdonar y perdonarnos, aceptar y aceptarnos, amar y amarnos.

miércoles, 23 de abril de 2025

63 sonrisas...


 

Hoy completo una vuelta más al sol, la vuelta número 63. Ha sido una vuelta tranquila, apacible, serena, dejándome guiar por el día a día. Intentando poner la sonrisa por delante, y aprendiendo a aceptar que todo cambia, que nada es para siempre, que la vida se renueva y que por mas drásticos que sean a veces los cambios, algo bueno queda, algo bueno sucede, algo bueno llega.

Gracias vida por cada día que me regalas, por cada amanecer, por cada carcajada, y porque no, por cada lágrima derramada. Gracias por el cariño y el amor que recibo cada día, gracias porque siempre me das motivos para continuar, porque siempre hay proyectos, caminos por recorrer, sorpresas que descubrir y planes que concretar. 

Gracias también por los bonitos recuerdos que me acompañan, por los momentos vividos, por cada persona que pasó por mi vida dejando su huella. Gracias por los que están a mi lado, por todos los que acompañan mi camino, por todos aquellos que me ayudan a vivir con alegría. 

Gracias a todos los amigos blogueros con los que intercambiamos sentires, pareceres, artes, inspiración, sabiduría, sentimientos, experiencias, amistad. 

Inicio con entusiasmo y alegría la nueva vuelta al sol!

 

sábado, 5 de abril de 2025

El placer de conversar....





 Conversaba el otro día por teléfono con una amiga, y al despedirnos me quedé pensando en lo agradable que resulta conversar con esas personas con las que sientes afinidad y cercanía. Sentir esa conexión especial, esa confianza para poder  abrir el corazón y hablar con naturalidad. Personas especiales que saben escuchar por igual palabras y silencios. Que saben también leer miradas o intuir cuando es mejor hablar y cuando callar. 

 Tengo la suerte de contar con amistades con las que salir a compartir un café acompañado de una buena charla se vuelve completamente renovador.  Ese intercambio intenso de reflexiones, vivencias, preocupaciones y pensamientos te dejan con una sensación grata en el corazón. A mi en lo personal me gusta mucho escuchar, leer entre líneas y comprender a quien me está hablando.

Algunas de las conversaciones mas profundas que he mantenido con personas cercanas a mi  han sido compartiendo una caminata. A veces, el hecho de estar en movimiento mirando ambos en la misma dirección facilita el diálogo y propicia la confianza. 

Y lo que he comprobado siempre es que luego de una de esas conversaciones especiales, la carga se aligera, la sonrisa aflora y la vida toma otro color.

Y a ti, ¿te gusta conversar?

sábado, 8 de marzo de 2025

En clave murciélago...


 Un post de mi amigo Ernesto,  del blog "Cayado de sándalo", en que recordaba la emoción que despertaba la venida del cartero trajo a mi memoria grandes recuerdos de aquellas épocas.

Cuando yo tenía 10 años de edad, mi hermana mayor migró a Suiza para casarse y establecerse allá.  Con mucha tristeza la vi partir, aunque sin tomar conciencia del cambio radical en mi vida que significaría su partida. A los pocos días de su viaje llegó la primera carta, ver mi nombre en el sobre, escrito de su puño y letra, me emocionó mucho, y me alegró mas palpar el contenido y ver que era gordito. Abrí con ansias el sobre, aunque teniendo cuidado de no romper las estampillas tan bonitas que traía y saqué varias hojas de papel aéreo llenas de su letra. Con cuanto entusiasmo leí todos los pormenores de lo que ella estaba viviendo por allá. E inmediatamente me hice de algunas cuartillas de papel y le respondí contándole de nosotros por acá. Recuerdo el cuidado que ponía para que mi letra quedará clara y ella pudiera entender mi carta. 

Y así las cartas iban y venían llenas de anécdotas, detalles, preguntas mil de mi parte, dudas que no me atrevía a preguntar a nadie acá, confidencias. Esas cartas supieron llenar el vacío que me dejo su ausencia.

También recordé la correspondencia que mantuve con mi mejor amiga cuando teníamos 15 años y su papá la mandó a un colegio internado en otra ciudad. Con cuanta tristeza nos separamos e ideamos como escribirnos sin que los adultos pudieran entender nuestras confidencias, lo hacíamos en clave murciélago, que asigna números a cada letra y así podíamos compartir nuestras respectivas vivencias en ese año que estuvo fuera. Cuanta inocencia pensar que no las podrían descifrar.

Era lindo también atesorar esas estampillas tan bonitas que venían de distintas ciudades, hasta un álbum armé con ellas. Con el tiempo  he podido cultivar muchas amistades intercambiando cartas. Emociona abrir el correo y ver que la respuesta llegó.


martes, 28 de enero de 2025

Malecón de mis recuerdos.....


 
Tengo la suerte de vivir cerca del malecón de Miraflores, (Lima, Perú/ Océano Pacífico) y disfruto mucho el poder ir a pasear, o a sentarme en una banca y contemplar el mar. Siempre me ha cautivado mirar el ir y venir de las olas y escuchar su melodía. Siento que el mar tiene la capacidad de lavar también las heridas del alma y sanarlas.  Perder la mirada en el horizonte y contemplar su inmensidad mientras los pensamientos se diluyen y la mente se aquieta. 

Es un malecón bastante extenso y la vista es espectacular. Recibe muchos visitantes y se puede volar en parapente, practicar aeróbicos, yoga o taichi.     

Hace poco estuve una mañana ahí, sentada en una banca, contemplando el mar. Recordé distintas etapas de mi vida en que he estado ahí. Me vi de niña paseando de la mano de mi hermano mayor, luego de  adolescente, yendo con los amigos del barrio cada tarde de verano a contemplar la puesta de sol y sintiéndome independiente de poder salir sola.

Ha sido testigo de incansables caminatas acompañadas de profundas conversaciones con personas cercanas y muy queridas.  Dudas, confidencias, amoríos, lágrimas y risas.  Cantos a viva voz, alegría desbordante. 






Olas de la mar,

con suave melodía

vienen y se van...

Olas de la mar,

diluyen la tristeza,

calman el dolor...

Olas de la mar,

inundan de alegría

hoy mi caminar...



sábado, 7 de diciembre de 2024

Acerca de pasar página...


 Una amiga muy cercana enviudó hace un par de meses. Su esposo falleció tras una larga y penosa enfermedad en la que los médicos dijeron que ya nada se podía hacer, solo esperar. Y así pasaron ella y sus hijos los últimos meses, abocados a la tarea de acompañarlo y compartir momentos íntimos y especiales con él. 

Me comentaba ella que por un lado es triste y doloroso ver como tu ser amado se va debilitando, pero por otro, la vida te da la oportunidad de reconciliar lo que haya pendiente y aprovechar el tiempo al máximo. 

Nos hemos acompañado bastante estos últimos tiempos y hemos comparado nuestras experiencias, pues a diferencia de ella, yo perdí a mi esposo de un momento a otro y el golpe fue duro e inesperado. En nuestras charlas llegamos a la conclusión que cada proceso es distinto y único, y que el dolor siempre está presente y cada quien vive y siente su duelo a su manera.

Sin embargo, el otro día me contó, algo desconcertada, que una persona le había dicho que ya era tiempo de pasar página, de olvidar y de seguir camino. La sentí dolida cuando me lo contó, entiendo que dolida por la falta de empatía de este comentario.  Ambas suponemos que habían buenas intenciones tras el consejo, pero a veces estas frases hechas, se dicen sin pensar. 

Hemos de saber respetar los tiempos y sentires de cada persona, y en todo caso, intentar animar a la persona doliente brindándole compañía y un espacio donde pueda expresarse libremente y compartir su dolor. Es la forma de sanar, no de olvidar, pues no se olvida.  Se acepta  que ya no está tu ser querido y se aprende a vivir así. Con el tiempo permanecen los recuerdos y algo de su esencia queda por siempre en el corazón.

domingo, 1 de diciembre de 2024

El arte de comunicar...


 Cuantas veces nos sucede que decimos algo y luego descubrimos que la otra persona escuchó algo distinto a lo que quisimos decir. Basta un ligero cambio en la entonación, en nuestra expresión, un gesto que acompañe lo que decimos o una palabra en lugar de otra.

 Sin olvidar que también influye nuestro estado de ánimo y el estado de ánimo de quien nos escucha. O inclusive lo que el otro cree percibir que decimos según su propia forma de pensar.

Por eso creo que comunicar es todo un arte. Hemos de hallar la receta perfecta que combine la palabra precisa, el tono correcto, la expresión corporal adecuada y la actitud en consonancia. 

El otro día mi nieto me invitó a jugar, cosa que hacemos habitualmente, pero en ese momento yo estaba ensimismada  y le respondí que iba enseguida. 

No quedó conforme con mi respuesta y me preguntó : 
"¿por qué estás  con esa voz?" 

Me tomó por sorpresa y le respondí:
"¿cual voz? es la de siempre"

Inmediatamente me replicó: 
"No, es tu voz de corregir" 

Yo me reí y a la vez me quedé atónita. En primer lugar porque no sabía que tengo también una voz de corregir, y en segundo lugar porque no imaginé que él escucha no solo las palabras que se le dicen sino también el tono en que le son dichas.

Esto me llevó a reflexionar en lo importante que es aprender a comunicarnos y ser muy cuidadosos al hacerlo para evitar malentendidos y poder transmitir lo que en realidad queremos decir.

lunes, 25 de noviembre de 2024

El olor de los recuerdos...


 

Al pasar el otro día por una cafetería cercana,  sentí nítidamente el olor del café recién pasado e inmediatamente mis recuerdos me llevaron a mi mami, quien solía levantarse muy tempranito y sentarse en la oscuridad del comedor a saborear su primer cafecito del día en silencio, pensando, disfrutando,  y toda la casa se llenaba de olor a café.  Otro aroma que inevitablemente me lleva a ella es el de los polvos angel face, aún conservo como un gran tesoro una polvera con su olor.

A mi abuelita siempre la relacionaré con olor a hierba luisa fresca, solía preparar una tetera para después del almuerzo. También la recuerdo por los deliciosos ravioles con que me homenajeaba cada cumpleaños. Mi papá olía a cigarrillo negro sin filtro. La colonia cítrica me hace pensar en el tío Jorge, quien nos acogió en su casa nuestro primer año de casados y solía bañarse en colonia.

El olor a violetas me lleva a una navidad en que recibí como regalo el ansiado frasquito de esencia de violetas  y al abrirlo se me resbaló y se esparció parte del contenido llenando la habitación de su aroma.

El olor a mar me regresa al verano en que pasamos un tiempo en un balneario y en las noches me sentaba en el malecón a escuchar el sonido de las olas y percibir la brisa del mar. Fue el verano en que despedimos a mi hermana Cristi quien se iba a vivir a Suiza.

El olor a vela, a tierra mojada, a limpio, a chocolate, a libro recién abierto, a perfume amaderado, a rompecabezas nuevo, a biblioteca,  tantos aromas que vienen relacionados a determinados momentos y recuerdos. Es impresionante como nuestro cerebro almacena esos aromas y al percibirlos nos remonta al pasado llenándonos de emoción.

martes, 12 de noviembre de 2024

Un día especial...



Hoy ha sido un día muy especial.  Un día como hoy, 11.11. de 1983 celebré mi matrimonio. Fue un viernes al mediodía. Escenas de ese día han acudido hoy  a mi mente cual diapositivas.  Los preparativos, los nervios del momento, la llegada a la iglesia, leer la lectura del amor con voz temblorosa y conteniendo las lágrimas de emoción, las fotos,  la recepción, los saludos, el cariño, la celebración. Todo muy sencillo, muy a nuestro gusto.

Emprendimos este camino muy jóvenes, yo de 21 y el de 27, llenos de amor, planes, ilusiones, propósitos, optimismo y buenas intenciones y estuvimos juntos hasta que a Rolando le tocó partir. 

Formamos una linda familia juntos y aprendimos mucho en ese camino llamado vida. Pasamos momentos hermosos y también difíciles, compartimos alegrías y tristezas, aventuras, responsabilidades, preocupaciones, disgustos, reconciliaciones, acuerdos y desacuerdos. Aprendimos a conocernos, a empezar de nuevo, a ceder, a compartir, a tolerar, a respetar, a perdonar, a perseverar, a apoyarnos mutuamente. 

Miro ahora hacia atrás y me quedo con los momentos hermosos, me quedo con los logros, me quedo con la satisfacción de haber estado juntos hasta el final, me quedo con los años apacibles, me quedo con su amor incondicional. 

Hoy celebro un aniversario mas.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...