De pie en el malecón, frente al mismo mar que me acompaña cada mañana, el mismo mar que ha visto junto a mi pasar la vida en sus diferentes momentos. Me sorprende notar que pese al fuerte viento que corre hoy y a la neblina que pone la nota nostálgica, el mar está apacible, tranquilo, sereno. Asemeja un lienzo en blanco en el que plasmar un cuadro, un lienzo en el que imaginariamente dibujo mis recuerdos y vivencias del ayer.
Al fondo, la línea del horizonte entre el cielo y el mar, apenas se distingue. Parece que se hubiesen fusionado con una paleta de tonos celestes, grises, verdoso. Miro sin ver, o mejor dicho, miro hacia dentro. Ahí está la playa en la que solía bañarme cada verano, junto al espigón aquel, el mas largo de todos, que en esa época no albergaba un restaurante y nos permitía llegar hasta la punta para contemplar las estrellas de mar, los erizos, las rocas gigantes en que temerariamente nos tendíamos a tomar el sol, y desde donde podíamos admirar la profundidad del mar.
Mezcla de sentimientos y emociones me embargan y llenan mi ser de nostalgia, alegrías, tristezas, ausencias, pasado, presente, momentos que se entremezclan en mi interior. Son tantos los recuerdos, tantas las etapas en los que este mismo mar ha sido compañía, consuelo, cómplice y testigo.
Una lágrima furtiva se asoma, la dejo fluir y la invito a mezclarse con el agua salada de mi mar....
Vuelvo a sonreír, retomo mi camino de regreso contenta, renovada, con nuevos bríos y con ganas de seguir apreciando lo bella que es la vida.


28 comentarios:
Buen día, Cecilia.
Malecón. Este es el nombre que se empleaba en mi isla, Ibiza, cuando era niño. Supongo que seguirá empleándose a día de hoy. Aunque no sea sino entre quienes "tenemos ya una edad". :)))))
Y sí, también a mí me atraía. Y por diferentes motivos.
Playa de aquel tiempo. Espigón u orillas que me permitían ver estrellas de mar, erizos, anémonas, y toda una serie de vida en los grandes charcos entre rocas que el mar había formado por las noches y que yo, temprano, ya recorría solitario...
No, amiga, nostalgia no hay en mí. No a estas alturas de mi vida.
Ni la isla es, ni el niño tampoco!
Pero comprendo, y comparto, tu momento. Y tu sonrisa.
Fuerte abrazo, Cecilia.
Nostalgias, emociones, revivir momentos, el mar tiene ese hechizo que nos envuelve sin pedir permiso, el horizonte nos invita a seguir completando las páginas, un abrazo Cecilia!
Querida Soñadora: Tu texto es un oleaje de memorias que acaricia el alma. Has pintado con palabras un malecón íntimo, donde el mar no solo refleja el cielo, sino también los paisajes del corazón. Pero es en tu despedida donde la tinta se vuelve luz: esa lágrima que se funde con el agua salada no es tristeza, sino bautismo. Y tu sonrisa final, ese “retomar el camino contenta”, es un acto de valentía silenciosa, una declaración de amor a la vida. Gracias por recordarnos que incluso en la bruma, hay belleza. Y que el lienzo en blanco no es vacío, sino promesa.
Un abrazo con brisa marina.
Porque será que el mar siempre nos trae cierta melancolía y nos invita a un viaje interior. En su quietud se refleja a veces el alma que nos invita al recuerdo y la introspección. Un mensaje muy lindo que me ha cautivado. Un beso
Bella relato a veces uno puede dejarse llevar por la nostalgia pero siempre puede trabajar para un nuevo comienzo. Te mando un beso.
Bella imagen y bellas palabras, que nos llevan a la emocion y la nostalgia.
Un abrazo, amiga
Hola Soñadora, el valor de la nostalgia, sirve de puente entre el pasado y el futuro. Pero sobre todo nos
ayuda, a saborear el presente. Cada momento tiene su nostalgia, porque cada cambio en la vida tiene una razón de ser.
Un abrazo.
El mar suele removernos emociones y nostalgias; yo me pongo filosofica frente a la inmensidad. Besos
Un bonito momento frente al mar para llenarse de nuevas energías. Qué sensitivo todo lo que dices... Es bueno vaciarse ante un lienzo en blanco para volverse a llenar ante la vida, y dibujarnos con nuevas ilusiones, intenciones, aromas...
Me ha gustado mucho leerte.
Hasta pronto.
Muy bonito y real ese relato, todos hemos hecho y más de una vez algo parecido, una reflexión, un alto en el camino, simplemente tomar aire.
Feliz semana.
Abrazos
Que bonito lo que has escrito y nos dejas, para que disfrutemos, así como tú disfrutas de tantos recuerdos vividos y queridos.
Un abrazo .
Y dices y haces bien, por que la vida es realmente bella
Paz
Isaac
Aún com la.nostalgia es bello recordar momentos bonitos de la vida. Lindo texto! Un abrazo.
Hermosas palabras.. que bella foto también.
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Gracias Ernesto por compartir tus recuerdos, el momento y en especial la sonrisa.
Fuerte abrazo!
Hola María Cristina, el mar es un hechicero que nos envuelve y nos atrae. Yo cada mañana me paro frente a él y lo contemplo embelesada mientras mis pensamientos vuelan y divagan.
Abrazos!
Gracias querido Enrique por enriquecer con tus comentarios lo escrito. Tienes un forma especial y bonita de ver la vida y lo reflejas siempre en tus letras.
Fuerte abrazo !
Hola Emilia, el mar tiene ese embrujo, nos lleva de paseo a nuestro interior y ahí nos mece al compas de las olas.
Besos
Hola Judit, muy importante y cierto lo que mencionas. Luego del momento de nostalgia hay que continuar labrando nuevos comienzos.
Besos
Gracias Ildefonso, palabras y momentos que la compañía del mar inspiran.
Abrazos, amigo
Gracias Cristina por complementar tan bonito el sentido del post.
Un abrazo
Si, es el mágico efecto que ejerce el mar en su inmensidad sobre nosotros.
Un abrazo Hada de las Rosas
Hola Clarisa, gracias por pasar y dejar tu sentido comentario.
Un abrazo y hasta pronto!
Esos momentos si que renuevan el espíritu, José Antonio. Necesario hacerlo de vez en cuando.
Abrazos
Gracias querida Maria Rosa, hay momentos en que los recuerdos piden salir a pasear.
Abrazos
Isaac, que bendición poder apreciarlo así.
Paz para ti!
Si Hanna, la nostalgia es parte de la vida y nos permite apreciar la vida.
Abrazos
Gracias Beatriz, saludos!
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