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miércoles, 22 de julio de 2026

Tras las huellas de mis pasos...


 Vuelvo hoy sobre mis pasos tras largos caminos recorridos.  Es que mis pasos se pusieron aventureros y decidieron recorrer nuevos senderos permitiéndome vivir momentos entrañables.

La aventura empezó a finales de mayo, en que abordé el avión que me llevaría a cruzar el Atlántico, para luego de un trasbordo, un largo viaje en tren y 67 peldaños, arribar a mi destino. El departamento de mi hijo en Alemania.  El motivo del viaje era un gran acontecimiento, acompañarlo el día de su boda. 

Me resultaba impensable no compartir con él evento tan importante y significativo, por lo que junto a mi hija y mis nietos emprendimos el largo camino.  Vaya que valió la pena.  Traigo conmigo hermosos recuerdos, momentos valiosos, peripecias mil, paseos, imágenes grabadas en el corazón, caminatas, largas charlas, recorridos, convivencia, reflexiones, nostalgia, miles de fotos, mucho amor.  

Lo que en un principio parecía inimaginable se hizo realidad.  Como solemos comprobar, la decisión jugó un rol muy importante e imaginarlo se convirtió en lograrlo.  Vuelvo ahora a mi vida habitual, con nuevas experiencias, vivencias, sonrisas y el corazón ensanchado.  Feliz de volver a compartir por estos lares. Ya los iré visitando en sus casitas.

sábado, 25 de abril de 2026

Defender la alegría...


 
Pensaba el otro día en la alegría, que algunos días se encuentra presente, vivaz, traviesa, y otros días se esconde, se mete en un cajón a descansar y se hace de rogar para salir y acompañarnos.  

Cuando uno está alegre se siente y se muestra vital, con energía, con actitud positiva. Cuando no, una especie de apatía se adueña del día, como si nos acompañase una nubecilla gris que no deja pasar los rayos de sol. La alegría es contagiosa, luminosa, embellece, es una forma de dar gracias por el día, por el momento, por la vida.  Yo voto por la alegría!!

Recordé también un poema de Mario Benedetti, titulado Defensa de la alegría, se los comparto líneas abajo.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

domingo, 22 de marzo de 2026

Revisión oportuna...


 

Llega la noche y en la tranquilidad y el silencio cierro los ojos y pienso en como ha transcurrido mi día. Hubo alguna nube oscura que tapó el sol? Se filtraron algunos rayos de sol, portadores de alegría? Coseché sonrisas? Coseché tristezas? Y qué sembré? Fui motivo de sonrisa para alguien? O fui lo contrario? Pude dominar a mis demonios? Evité palabras que hieren? Miradas que se apresuran? Me di el tiempo de cambiar mi expresión cuando algún ceño fruncido quiso aparecer? Pude ser fuente de ternura? Refugio seguro para alguien? Disfruté del día, tal como se presentó? Hice algo por mejorarlo?

Las preguntas se agolpan en mi interior, y trato de responderlas una a una. Es un buen ejercicio que  ayuda a vivir con paz en el corazón. Ir haciendo algunos ajustes cuando es necesario. Analizar prioridades, pensar en el hoy, respirar calma, no cargar excesos de equipaje,  sonreír....

martes, 17 de febrero de 2026

Yo sonrío...tú sonríes....


Muchos años han pasado ya desde que abrí el blog.  Muchos sucesos también han ocurrido en este tiempo, cambios inesperados, pérdidas, reencuentros, alegrías, dolor,  experiencias, seres queridos que ya no están.  Hasta una pandemia ocurrió en el ínterin. Y algo que me hace muy feliz, me convertí en abuela. 

Pero hay algo que no ha cambiado, y es mi opinión acerca de sonreír. Recuerdo cuánto pensé al elegir nombre para el blog y decidí que quería animar a la gente a sonreír con mas frecuencia.   Ya en ese tiempo había comprobado los beneficios que brinda sonreír, y del poder mágico que tiene para cambiar nuestro estado de ánimo.

 Parece mentira, pero si uno está enojado o triste y prueba de sonreír, el gesto se transforma, los músculos cambian de posición y el cerebro capta esta señal y empieza el cambio. Es prácticamente imposible sonreír con el ceño fruncido.

No voy a negar que en este tiempo he tenido momentos en que ha sido difícil mantener la sonrisa, y también  temporadas en que estuvo ausente. Pero incluso ahí volví a comprobar cuanto ayuda, anima, alegra y acompaña una sonrisa. Así que los animo a sonreír y les comparto algo que escribí hace algún tiempo.


Sonreír es....
avanzar con gratitud a cada paso,
abatir la  pena y la desesperanza,
atreverte a disfrutar de la vida,
abrazar un proyecto y ponerle ganas.

Sonreír es...
alimentar la esperanza cada amanecer,
andar por la vida con alegría y entusiasmo,
acompañar con amor y  solidaridad,
admitir el perdón en tu corazón.

Sonreír es...
abrir la ventana del alma a tu niño interior,
agradecer cada instante de vida,
aceptar confiadamente lo que depare el hoy,
acoger a los demás con cariño y calidez.

Sonreír es...
albergar buenos sentimientos en el corazón,
acariciar con la mirada y transmitir amor,
abrigar el buen humor en el día a día,
afirmar que puedes y mereces ser feliz...

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Tiempo de reencuentros...


 En días pasados asistí a un lonche con quienes fueron mis compañeras de colegio.  Egresamos en el 1978, hace 47 años, pero al reunirnos parece que el tiempo no hubiera pasado.  Se mantiene la amistad, la camaradería, las ganas de reír, de compartir, de recordar.  

Cada quien carga con toda una vida a cuestas, con un sinfín de vivencias, alegrías, dolores, experiencias, pérdidas, éxitos, fracasos.  Casadas, solteras, viudas, divorciadas, con hijos, sin hijos. Pero ahí, en esos encuentros, todo queda a un lado, y se vuelve a esa especie de hermandad de los tiempos pasados. A fin de cuentas, hemos crecido juntas en el día a día.   

En el recuerdo quedan los roles que cada una tenía en el colegio, las estudiosas, las traviesas, las tímidas, las extrovertidas, las populares. Y por momentos se vislumbra ese pasado, pero ahora cohesionado en un solo grupo, las amigas por siempre. Todas bien acogidas.

Es bueno tener esos momentos de paréntesis en la vida, que recargan, renuevan y llenan el alma de alegría. La complicidad y la sororidad se hacen presentes y allanan el camino de cada una. En oportunidades así se comprueba lo bueno que es no aislarse, socializar, mantenerse vinculado. Es alimento para el alma.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Personas sonrisa...


 En mis diarias caminatas me cruzo con una gran variedad de personas. Los que van de prisa, los que toman la vida con calma, los que van con sus audífonos puestos cantando a todo pulmón la música que escuchan.  Los que parece que hablan solos pero en realidad van hablando por teléfono. 

Hay quienes van con el ceño fruncido, o incluso quienes discuten en la calle por alguna situación. Pero mis favoritos son los que mentalmente llamo "personas sonrisa". Son aquellos que iluminan con su sonrisa, así no te conozcan, y no solo sonríen con los labios. Saben sonreír con la mirada, con un gesto, con el cuerpo,  y te regalan un momento de bienestar, de alegría. 

Prácticamente te obligan a sonreír de vuelta, y está comprobado que sonreír es muy beneficioso. No son la mayoría, pero son especiales, y logran convertir un día ordinario en extraordinario. Y lo mejor de todo, sonreír es contagioso, y te conviertes en parte de esa cadena de sonrisas.

¿Qué dices? Te animas a ir por ahí sonriendo?

jueves, 26 de junio de 2025

Único y especial....


 Hoy es un día único y especial, al igual que lo fue el día de ayer y que con seguridad lo será el día de mañana. Pues cada día es diferente y tiene su propio encanto. 

Lo veo cada mañana en mi salida temprano a entrenar al malecón. Me encanta  observar con detenimiento el cielo, el paisaje, y comprobar que cada día cambia. Hoy brillaba y calentaba el sol en pleno invierno y el cielo estaba despejado. Ayer había sol también pero solo en la zona, a lo lejos se veía todo tapado de neblina y el cielo estaba lleno de nubes gordas, blancas, grises, oscuras. Anteayer lloviznaba con tal intensidad que llegué a casa como si saliera de la ducha.  Y el día anterior no podía ver los edificios a una cuadra por la densa neblina que todo lo cubría.  Nunca sé que encontraré y así me gusta.

Y ahí estamos todos los que solemos ir a esas horas de la mañana, a trotar, caminar, practicar yoga,  meditar, boxear, contemplar, respirar aire puro, recordar. Muchos ya tenemos nuestro espacio, pues al parecer somos de rutinas :))  

Y esto me lleva a pensar que al igual que los días son diferentes, únicos y especiales, así también somos las personas. Cada quien diferente, cada quien especial.

Con algunos de tanto vernos ya intercambiamos saludos, sonrisas, algún gesto, o una simple mirada que indica que ya somos conocidos. Cada quien inmerso en su propio mundo y a la vez formando parte del grupo de las 8 am. Veré con que me encuentro el día de mañana, me tocará alguna vez un arcoíris?

sábado, 5 de abril de 2025

El placer de conversar....





 Conversaba el otro día por teléfono con una amiga, y al despedirnos me quedé pensando en lo agradable que resulta conversar con esas personas con las que sientes afinidad y cercanía. Sentir esa conexión especial, esa confianza para poder  abrir el corazón y hablar con naturalidad. Personas especiales que saben escuchar por igual palabras y silencios. Que saben también leer miradas o intuir cuando es mejor hablar y cuando callar. 

 Tengo la suerte de contar con amistades con las que salir a compartir un café acompañado de una buena charla se vuelve completamente renovador.  Ese intercambio intenso de reflexiones, vivencias, preocupaciones y pensamientos te dejan con una sensación grata en el corazón. A mi en lo personal me gusta mucho escuchar, leer entre líneas y comprender a quien me está hablando.

Algunas de las conversaciones mas profundas que he mantenido con personas cercanas a mi  han sido compartiendo una caminata. A veces, el hecho de estar en movimiento mirando ambos en la misma dirección facilita el diálogo y propicia la confianza. 

Y lo que he comprobado siempre es que luego de una de esas conversaciones especiales, la carga se aligera, la sonrisa aflora y la vida toma otro color.

Y a ti, ¿te gusta conversar?

sábado, 8 de marzo de 2025

En clave murciélago...


 Un post de mi amigo Ernesto,  del blog "Cayado de sándalo", en que recordaba la emoción que despertaba la venida del cartero trajo a mi memoria grandes recuerdos de aquellas épocas.

Cuando yo tenía 10 años de edad, mi hermana mayor migró a Suiza para casarse y establecerse allá.  Con mucha tristeza la vi partir, aunque sin tomar conciencia del cambio radical en mi vida que significaría su partida. A los pocos días de su viaje llegó la primera carta, ver mi nombre en el sobre, escrito de su puño y letra, me emocionó mucho, y me alegró mas palpar el contenido y ver que era gordito. Abrí con ansias el sobre, aunque teniendo cuidado de no romper las estampillas tan bonitas que traía y saqué varias hojas de papel aéreo llenas de su letra. Con cuanto entusiasmo leí todos los pormenores de lo que ella estaba viviendo por allá. E inmediatamente me hice de algunas cuartillas de papel y le respondí contándole de nosotros por acá. Recuerdo el cuidado que ponía para que mi letra quedará clara y ella pudiera entender mi carta. 

Y así las cartas iban y venían llenas de anécdotas, detalles, preguntas mil de mi parte, dudas que no me atrevía a preguntar a nadie acá, confidencias. Esas cartas supieron llenar el vacío que me dejo su ausencia.

También recordé la correspondencia que mantuve con mi mejor amiga cuando teníamos 15 años y su papá la mandó a un colegio internado en otra ciudad. Con cuanta tristeza nos separamos e ideamos como escribirnos sin que los adultos pudieran entender nuestras confidencias, lo hacíamos en clave murciélago, que asigna números a cada letra y así podíamos compartir nuestras respectivas vivencias en ese año que estuvo fuera. Cuanta inocencia pensar que no las podrían descifrar.

Era lindo también atesorar esas estampillas tan bonitas que venían de distintas ciudades, hasta un álbum armé con ellas. Con el tiempo  he podido cultivar muchas amistades intercambiando cartas. Emociona abrir el correo y ver que la respuesta llegó.


sábado, 1 de febrero de 2025

Sonrisa inesperada...


 

 El otro día estaba corriendo en el parque, como cada mañana,  cuando de pronto veo a lo lejos un grupo de jóvenes, tres chicas y un chico, de aproximadamente 20 años de edad, que venían caminando hacia mi en dirección contraria. Iba calculando como iba a esquivarlos o pasar entre ellos cuando al estar muy cerca se detuvieron, me miraron, sonrieron  y me dijeron:

"No la conocemos, pero la amamos! Le deseamos que tenga un hermoso día!"

Yo los miraba entre sorprendida, atónita, desconcertada y contenta y les respondí:

"Yo también los amo! Gracias por alegrarme así el día"

Me dieron un abrazo y siguieron su camino.

Yo seguí trotando, con nuevos bríos, y con una sonrisa dibujada en el rostro que se empeñó en acompañarme. 

Pensé que hay que ser valiente para abordar a un desconocido y decirle "te amo" arriesgándose a ser rechazados.  Agradecí su gesto y su valentía. Desee para ellos que fueran bien acogidos. Y mi día se pintó de colores bonitos.

domingo, 13 de octubre de 2024

Cuando hablan las miradas...



Soy de aquellas personas que les gusta mirar a los ojos. Siento que las miradas tienen un lenguaje poderoso, que muchas veces complementa aquello que se dice, o por el contrario, aquello que se calla.

Hay miradas intensas, profundas que transmiten mucha fuerza y energía. Hay también miradas serenas, que contagian calma y armonía.  

Hay miradas que sonríen y te transmiten bienestar.  Otras miradas son frías y levantan un muro a su alrededor.

Están también las miradas esquivas, que evitan el contacto visual para impedir mostrar sus emociones.  Y están aquellas que por el contrario, te brindan apertura, apoyo, solidaridad y empatía. 

Muchas veces las miradas expresan el lenguaje del corazón. En ellas podemos percibir temor, alegría, cariño, vergüenza, amor, timidez, sinceridad, enojo, frustración, inocencia, confianza, comprensión. 

Me gusta recordar a las personas por su mirada, es como si al permitirse expresar algo con los ojos, te abrieran también las puertas de su interior.


sábado, 29 de junio de 2024

Niña otra vez...


 

Me encontraba el otro  día jugando con mi nieto y de pronto me mira con seriedad y me pregunta:

"¿Oma, tú primero fuiste niña o adulta?"

Le respondí que primero fui niña y que con el paso del tiempo fui creciendo hasta convertirme en adulta. Que ese es el proceso natural de la vida, que él también fue bebé, ahora es niño y mas adelante será adulto. Me dijo que él no quería crecer y quería seguir siendo niño. 

Luego le pregunté cómo me veía él, si como niña o como adulta y me dijo que como niña. Le expliqué que eso depende de nuestra actitud, que por mas que crezcamos podemos conservar dentro a nuestro niño interior y dejarlo salir y explayarse y jugar y divertirse. Aceptó entonces crecer y  continuamos jugando.

Y yo continué pensando. Que importante es darse ese permiso de dejarse ser como niños, atrevernos a pasar la tarde entera tirados en el piso jugando, sin preocupaciones, sin estar pendientes del celular, inventando nuevos escenarios de juego, nuevos personajes, construyendo mundos imaginarios.

De mi propia infancia no guardo tantos recuerdos felices, vivía añorando la presencia de mi mamá, y siempre habían problemas y preocupaciones a mi alrededor.

La niña que me habita hoy, y que sale a jugar, es una niña plena, feliz, que disfruta del juego y quiere divertirse. Creo que todos deberíamos darnos la oportunidad de dejar salir a nuestro niño interior. Seguro nos llevaríamos grandes sorpresas y sentiríamos el bienestar que hacerlo nos brinda.


domingo, 23 de junio de 2024

Unidos al cantar...


 

El lunes pasado estaba en el ensayo del coro como cada semana y me puse a pensar en como ha pasado el tiempo desde que empecé a cantar. Fue en el año 2007 que me animé a formar parte del coro venciendo mi timidez y el temor a no estar a la altura. 

Fue la mejor decisión que pude tomar, cantar en grupo es alimento para el espíritu, llena el corazón de alegría y energía, y descarga el peso de las preocupaciones y sinsabores del día a día. Ocurre muchas veces que uno llega al ensayo medio decaído y sale recompuesto y con nuevos bríos. 

Este año, el coro cumple 20 años de su formación, y durante este tiempo son muchas las personas que han pasado por ahí, unos van y vienen, otros permanecen.  

Pero hay un buen grupo de "caseritos" que siempre está y entre los que se ha formado un vínculo muy especial de amistad, compañerismo, solidaridad, unión. Nos hemos acompañado en momentos duros y en momentos felices.

Creo que algo que nos acercó muchísimo fue la pandemia. En una época en que todos vivíamos encerrados, atemorizados, aislados, preocupados, sin poder ver a nadie, mucho menos reunirnos para ensayar, nuestra directora tuvo la brillante idea de convocarnos por zoom cada semana como si asistiéramos al ensayo. Gracias a su fuerza e iniciativa tuvimos nuestro momento de encuentro semanal. 

Y la computadora o el celular se convirtieron en nuestra ventana de salida. Un motivo para arreglarnos y conectarnos a compartir preocupaciones, dudas, sentires, canciones, tristezas, temores, alegrías, esperanzas. Muchos vínculos se cimentaron y se creó una mística de grupo muy especial que nos mantiene unidos en el canto y la amistad.


miércoles, 12 de junio de 2024

¿ Qué pondrías en tu frasquito?


 

El otro día cayó en mis manos un frasquito de aceite esencial de lavanda, de aroma muy agradable y relajante. Me comentaron que era excelente para descansar y que bastaba rociar unas gotas en el dormitorio antes de acostarse para dormir plácidamente. 

Me explicaron también que se utiliza diluido, basta un par de gotas en un frasquito mezcladas con aceite inodoro para percibir su efecto. Vinieron varios pensamientos a mi cabeza. En primer lugar recordé a mi papá diciendo que lo bueno viene siempre en frasco pequeño. 

Luego pensé en mis aromas favoritos, definitivamente los cítricos, encabezando la lista el limón y la hierba luisa. No hago mas que imaginarlos y ya empiezo a sonreír.

Y en una de mis caminatas, iba pensando en como las  cosas sencillas y cotidianas tienen la capacidad de brindarnos felicidad. Y recordé los frasquitos de esencias y se me ocurrió como sería que pudiéramos llenar algunos de ellos con estos momentos.

Una llamada inesperada, un buen libro, escuchar música, abrazar, una tarde de amigas,  pintar, perdonar, cantar, una larga caminata, disfrutar de la naturaleza, una conversación profunda, sonreír, oír el canto de las aves, correr en el parque,  sentir el olor de la tierra mojada, agradecer, escuchar caer la lluvia, mirar profundamente, jugar,  compartir un café, meditar, contemplar la puesta del sol, bailar,  sentarse a la orilla del mar y admirar su grandeza, el chocolate, recordar, vivir...

miércoles, 15 de mayo de 2024

El arte de escuchar ...


El otro día, al recoger a mi nieto del nido, íbamos paseando de la mano y conversando de como había sido su día, cuando de pronto me dice: "Oma, sabes? Almudena si escucha". Cabe resaltar que tiene 3 años de edad. Su comentario me dejó sorprendida, pues no es habitual que un niño tan pequeño se percate de ésto. El se refería a quién le presta atención cuando  le habla. Con naturalidad le pregunté quien mas escucha y me hizo una lista mental de quienes de sus compañeritos escuchan y quienes no.

Le comenté que eso es natural y que entre adultos también sucede así, que no todos "escuchan". Y le mencioné a dos amigas mías que él conoce, contándole que ellas si escuchan. Me miró con picardía y me dijo "pero yo quiero que me cuentes quien de tus amigas no escucha". Jajajaja, no deja de sorprenderme.

Y es que comunicarse no siempre es fácil, hay quienes no escuchan, y también quienes entienden distinto. Y es que la percepción de cada uno cambia y está influenciada por cómo pensamos, o lo que creemos que nos dirá la otra persona. A veces nuestro diálogo interno no nos permite concentrarnos para escuchar.  También están quienes sabes escuchar hasta el silencio.

Encontré la vez pasada esta frase que les comparto y que me pareció totalmente atinada.


Hace algunos años, publiqué en este blog un chiste que encontré referente a las interpretaciones. Les comparto el link por si quieren reírse un poco.

https://unpensamientoparacadadia.blogspot.com/2010/05/como-dice-que-dijo.html


martes, 30 de abril de 2024

Y de repente un amigo...


 

La sorpresiva muerte de mi compañero de vida, no solo me dejó tristeza, dolor, vacío y soledad. También me dejó muchas interrogantes.  

¿Quién soy yo ahora?

¿Qué parte de mi de aquella que fui permanece en mí?

¿Cómo será mi camino a partir de ahora?

¿Tendré la fuerza necesaria?

¿Tomaré con facilidad sola mis decisiones?

Y así, una tras otra fueron llegando muchas preguntas a mi cabeza. Sé que la vida es constante cambio, y que nosotros también cambiamos momento a momento.

Sé también que cuando compartimos el día a día con alguien, vamos asimilando cosas de ese alguien, y este a su vez asimila cosas nuestras.  Y nos convertimos en una suerte de fusión.

Y me preguntaba yo que quedaría de aquella joven de 17 años tras compartir 44 años juntos.

 ¿Permanecería aún dentro de mí?

 ¿Sería posible volver a ser simplemente yo?

¿Podría redescubrir que me gusta a mí?

Me venía a la cabeza la canción de Mercedes Sosa que dice:

 “Volver a los 17, después de vivir un siglo,

es como descifrar signos, sin ser sabio competente,

volver a ser de repente tan frágil como un segundo,

volver a sentir profundo como un niño frente a Dios,

eso es lo que siento yo en este instante fecundo”…

Y un par de meses después, recibo un mensaje de Facebook, de quien fue mi mejor amigo en esa época de adolescencia y juventud, que supo ser amigo, amor platónico, confidente, y compinche,  y a quien por azares del destino no había vuelto a ver ni saber nada de él. Me escribió curioso de saber que fue de mi vida y me comentó que le gustaría retomar aquella vieja y entrañable amistad.

Y empezamos a conversar a menudo por teléfono, pues vive en otro país. Y tuvo la paciencia de escuchar mis largos silencios de congoja, y supo entender e interpretar mis monosílabos, así como adivinar como me sentía en aquella apatía en que estuve sumida los primeros meses.

 Y sin saberlo, dio respuesta a muchas de mis interrogantes, pues supo reconocerme en aquella persona en que me había convertido y me repitió muchas veces que yo no había cambiado y que sentía que yo seguía siendo la misma yo con la que solía compartir sus cosas en aquella época.

Me dio tranquilidad. Ahora ya me reconozco, he podido continuar mi camino por la vida, tomar algunas decisiones, darme cuenta que si tengo las fuerzas que requiero, reconocer qué me gusta, y mirar con gratitud aquellos muchos años de vida compartida.

Agradezco  que en momento oportuno haya reaparecido ese amigo, y me agrada saber que la esencia de uno permanece intacta, pese a los avatares de la vida.

martes, 23 de abril de 2024

Volteretas ...


 Nací en 1962 y hoy cumplo 62 años, me gusta esa coincidencia, es algo que no se repetirá. Me gusta mirar la vida con curiosidad y dejarme sorprender. No siempre es fácil, vamos creciendo y el camino siempre cambia. No todo permanece, pues estamos de paso por acá. A lo largo de estos años he aprendido lo importante que es vivir el presente y disfrutar el ahora que es lo que realmente hay.

 La vida avanza deprisa y nos va llenando la mochila de experiencias, aprendizajes, vivencias, conocimientos, recuerdos. Sumamos, restamos, encontramos, perdemos, aprendemos, nos fortalecemos, crecemos y avanzamos. 

Mi abuelo solía recordar que en la Lima de antaño  celebraban los cumpleaños durante una semana. Cada día tenía un nombre: antevíspera, víspera, santo,  joroba,  corcova,  respinguete y  andavete.

El mio será mas sencillo, pero intentaré disfrutarlo y sobre todo sonreír y agradecer por un día mas de vida.



domingo, 14 de abril de 2024

Bullicio y magia...

 


Por las mañanas, suelo ir a trotar alrededor de un parque cercano a casa, que esta cercado con una reja. Luego entro y completo mi rutina de ejercicios/caminata/relax/respiración/meditación para empezar mi día recargada.

El jueves, amanecí un poco melancólica y apenas entré, luego de trotar, me crucé con una ardilla que bajó curiosa de un árbol, me miró un momento y luego volvió a trepar. Primer esbozo de sonrisa.

Continúo mi camino y me cruzo con Victoria, quien se ocupa de mantener la limpieza en el parque, que me saluda con su amplia sonrisa y me anima  al verme ejercitando. Siempre lo hace, es un ángel. Le agradezco y correspondo la sonrisa.

Sigo avanzando y empieza el concierto. Parece que todas las aves del distrito se hubieran reunido ahí, y me regalaran un canto coral a cuatro voces. Las hay de todo tamaño y color, están los mirlos, las cuculí, las palomitas, los correcaminos, los amarillitos, los de pecho azul, y tímidamente, en lo alto de una rama, un petirrojo.

Han puesto a correr el agua, y los jardines están inundados, formando una enorme piscina donde chapotean y se refrescan. Algunas mojan su cabecita y la sacuden, otras remojan la pancita y levantan el ala. Es un espectáculo verlas y escucharlas. Por supuesto que a estas alturas ya mi sonrisa se hizo permanente. Y contemplo el parque, el día, la vida, con otros ojos. 

Para completar la fiesta, una mariposa revolotea coquetamente cuando camino por la pérgola, se posa en una flor y bate sus alas suavemente. Ahí la melancolía inicial ya ha desaparecido. Puedo ahora percibir el colorido de las flores que acaban de sembrar, y veo con el esmero que los jardineros las mantienen siempre limpias y llenas de vida.

Pequeños detalles cotidianos, milagros del día a día, que pueden hacer la diferencia. Me retiro sonriente, el guardián al despedirnos me desea que tenga un buen día, y si que le  creo. Sé que me espera un bonito día por delante.  Gracias naturaleza, gracias vida!

sábado, 30 de marzo de 2024

Koyra...


es el nombre del personaje que hoy me tocó interpretar en mis juegos con mi nieto y es que su imaginación no tiene límites y siempre tiene en mente algún nuevo juego que escenificar.  

Paso de ser Koyra, a representar al topo Gigio, puedo ser un super héroe o un villano  según la ocasión; nos volvemos invisibles, o somos viajeros del espacio recorriendo la galaxia entera en nuestra nave. Construimos pistas de  carreras y parques de diversiones. También cantamos, coloreamos, leemos,  paseamos de la mano, y conversamos compartiendo  tardes de café/chocolate. 

Tengo la dicha de ser abuela, Oma para ser mas exacta, y lo disfruto a mas no poder. Mi nieto nació en tiempos de pandemia, de encierro, de temor, de desánimo y vino a traer a nuestras vidas luz, esperanza,  amor incondicional, alegría, motivación.

A su lado es fácil poner entre paréntesis los problemas y las preocupaciones, las tristezas y el pesar. Y reemplazar esto por risas y juegos.  Estoy segura que estos tiempos de duelo hubieran sido mucho mas difíciles sin su compañía. Al jugar y dejar salir al niño interior que llevamos dentro el mundo cambia de color. Y sus abrazos llenan el corazón de amor.


lunes, 29 de abril de 2019

Aprendiendo a vivir.....


Abril va llegando a su fin. Es para mí un mes especial. Es mi mes. El mes de mi cumpleaños. Ahora la cuenta cambia a 57. Me gusta el 7, me gustan los números que terminan en 7. Ergo me gusta haber cumplido 57. Y pienso en cuanto he vivido, y cuánto me faltará aún por vivir, por experimentar, por aprender. Pues la vida es un continuo aprendizaje, cada día algo, una vivencia, un proceso, un diferente enfoque, otro punto de vista. Y así siempre, girando, gozando, avanzando, sintiendo, viviendo...
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