Paseaba el otro día con mi hija por nuestro antiguo barrio, y al pasar por el parque que albergó sus primeros juegos, noté con alegría y sorpresa que los árboles que plantaron en esa época en una parte del parque que estaba vacío y descuidado, forman ahora un pequeño bosque verde que embellece y airea la zona.
Le comenté a ella, "mira que lindo y rápido crecieron los arbolitos que plantaron hace un tiempo, ahora se ve frondoso". Me miró divertida y me dijo "hace cuánto los sembraron?" Yo lo pensé un momento y le dije sorprendida "hará 30 o 35 años?".
Nos reimos juntas al pensar que efectivamente, en esos 30 o 35 años (casi nada según mis recuerdos) los árboles crecieron, el tiempo pasó, la vida continuó su curso, ellos (mis hijos) crecieron y muchas cosas cambiaron en este "breve lapso" .
A veces estamos tan imbuidos en nuestro día a día, que no nos damos cuenta del paso del tiempo, hasta que un detalle, como en este caso el de los árboles, me hizo percatarme que los años pasan, la vida pasa, todo cambia, nosotros y nuestro entorno, y es bueno vivirla y disfrutarla conscientemente y pasito a pasito.



















.jpg)
