Pensaba el otro día en la alegría, que algunos días se encuentra presente, vivaz, traviesa, y otros días se esconde, se mete en un cajón a descansar y se hace de rogar para salir y acompañarnos.
Cuando uno está alegre se siente y se muestra vital, con energía, con actitud positiva. Cuando no, una especie de apatía se adueña del día, como si nos acompañase una nubecilla gris que no deja pasar los rayos de sol. La alegría es contagiosa, luminosa, embellece, es una forma de dar gracias por el día, por el momento, por la vida. Yo voto por la alegría!!
Recordé también un poema de Mario Benedetti, titulado Defensa de la alegría, se los comparto líneas abajo.
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