El otro día cayó en mis manos un frasquito de aceite esencial de lavanda, de aroma muy agradable y relajante. Me comentaron que era excelente para descansar y que bastaba rociar unas gotas en el dormitorio antes de acostarse para dormir plácidamente.
Me explicaron también que se utiliza diluido, basta un par de gotas en un frasquito mezcladas con aceite inodoro para percibir su efecto. Vinieron varios pensamientos a mi cabeza. En primer lugar recordé a mi papá diciendo que lo bueno viene siempre en frasco pequeño.
Luego pensé en mis aromas favoritos, definitivamente los cítricos, encabezando la lista el limón y la hierba luisa. No hago mas que imaginarlos y ya empiezo a sonreír.
Y en una de mis caminatas, iba pensando en como las cosas sencillas y cotidianas tienen la capacidad de brindarnos felicidad. Y recordé los frasquitos de esencias y se me ocurrió como sería que pudiéramos llenar algunos de ellos con estos momentos.
Una llamada inesperada, un buen libro, escuchar música, abrazar, una tarde de amigas, pintar, perdonar, cantar, una larga caminata, disfrutar de la naturaleza, una conversación profunda, sonreír, oír el canto de las aves, correr en el parque, sentir el olor de la tierra mojada, agradecer, escuchar caer la lluvia, mirar profundamente, jugar, compartir un café, meditar, contemplar la puesta del sol, bailar, sentarse a la orilla del mar y admirar su grandeza, el chocolate, recordar, vivir...


12 comentarios:
En mi frasquitos de esencias, además de tu lectura...mis recuerdos para cuando me falten.
Un saludo.
Asi es Cecilia, las cosas simples son las que más feliz nos hacen. Hermoso tu escrito.
mariarosa
Uno siempre debe agradecer las cosas simples de la vida a mo el olor a lavanda y el del café. Te mando un beso.
"Una llamada inesperada, un buen libro, escuchar música, abrazar, una tarde de amigas, pintar, perdonar, cantar, una larga caminata, disfrutar de la naturaleza, una conversación profunda, sonreír, oír el canto de las aves, correr en el parque, sentir el olor de la tierra mojada, agradecer, escuchar caer la lluvia, mirar profundamente, jugar, compartir un café, meditar, contemplar la puesta del sol, bailar, sentarse a la orilla del mar y admirar su grandeza, el chocolate, recordar, vivir...". Y REPETIR.
Va un abrazo, Soñadora.
Has creado una hermosa y pequeña entrada
Paz
Isaac
Las cosas sencillas y cotidianas suelen ser sinónimo de estabilidad...
Y a su vez motivan, llegado el caso, esos giros de timón que van enderezando nuestras vidas.
Quien así sabe apreciarlos. Y tú llevas tiempo en este sendero.
Gran abrazo Cecilia.
Hola Fibo, recuerdos infaltables que nos alegran el corazón.
Un abrazo
Mariarosa, es lindo poder apreciar esos pequeños detalles.
Un abrazo
Hola Citu, las cosas simples son las mejores. Y los olores tienen la capacidad de ayudarnos a evocar momentos vividos.
Un abrazo
Hola Julio David, me alegra que compartas y disfrutes estos momentos simples y sencillos.
Un abrazo
Hola Isaac, gracias!
Un abrazo
Hola Ernesto, esas pequeñas cosas muchas veces son las que nos dan la fortaleza para pasar por esas tormentas de la vida.
Abrazo grande amigo
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