y el tiempo, tiempo me da, mas el tiempo, tiempo pasado, es tiempo que no volverá...
Se dice que el tiempo todo lo cura. Es cierto que el paso del tiempo hace que las heridas vayan sanando, las penas hallen consuelo, y sea mas fácil aceptar los cambios o las pérdidas. Vamos adaptando nuevas rutinas, vamos aprendiendo a tomar distancia, a vivir con las ausencias y a recorrer nuevos caminos. Y todo ello requiere de tiempo.
También es cierto que según el evento o la persona, los tiempos varían, son distintos y no hay una medida exacta. Recuerdo siempre las palabras de una tanatóloga que me ayudó luego de la muerte de mi esposo: "No hay un plazo establecido para el duelo. Cada duelo es único, personal y diferente para cada persona y así hay que aceptarlo y transitarlo, sin exigencias, sin plazos, sin juicios y con respeto".
Pienso que si, el paso del tiempo ayuda, pero también lo que hagamos en ese tiempo transcurrido, en pro de esa sanación o esa aceptación. Hemos de poner de nuestra parte para poder asumir, asimilar, procesar y sanar. Hay un recorrido de por medio y una toma de conciencia y ahí si que el tiempo se convierte en maestro, cómplice y sanador.


Es importante tener ayuda en el proceso. Un beso
ResponderEliminarCerteras palabras, querida amiga. Y además testigo de primera mano de lo que expones.
ResponderEliminarCada proceso en el tiempo requiere de la implicación personal de la persona.
Gran abrazo, Cecilia.
Es que a medida que pasa vamos viviendo, un abrazo Cecilia.
ResponderEliminarA veces uno siente que el tiempo avanza con una mezcla de suavidad y firmeza, como si nos tomara de la mano para guiarnos sin prisa pero sin pausa. Leyéndote, Cecilia, uno recuerda que sanar no es olvidar, sino aprender a convivir con lo vivido, a honrar lo que fue y a seguir caminando con un corazón que poco a poco vuelve a latir con calma. Gracias por poner en palabras ese proceso tan humano y tan necesario.
ResponderEliminarUn abrazo lleno de luz.
El tiempo no borra lo vivido, pero sí va enseñando a convivir con ello. Cada duelo tiene su ritmo y su forma, y solo desde el respeto y la paciencia se puede transitar sin hacerse más daño. Gracias por compartir una reflexión tan serena y honesta.
ResponderEliminarBuena reflexión, el tiempo lo es todo.
ResponderEliminarFeliz año nuevo.
Saludos.