sábado, 24 de enero de 2026

Días de calma...


 

Los días de enero transcurren tranquilos. Rutinas que se van creando, horarios de un verano caluroso, que invitan a transitarlos con calma. Mañanas de largas caminatas contemplando el mar, que algunos días se muestra sereno, como si de un cuadro se tratase;  y otros días  se muestra movido, con incesante ir y venir de las olas, cuyo murmullo se escucha a la distancia.

Cielo mayormente celeste y despejado, aunque de vez en cuando nos visita la neblina, y los árboles juegan a las escondidas, y  parece que no hubiera nada  alrededor. Una que otra llovizna, que invita a sentir el aroma de la tierra húmeda y refresca el cansancio de la caminata. 

Tardes de juego en casa, dejando volar la imaginación para convertirme en un monstruo, un pez o el mejor amigo de mi nieto.  Para jugar somos Niki y Vladi, ahí no hay diferencias entre nosotros. Nos convertimos en compañeros de juego y grandes creadores de fantasías.  A veces, en medio de esos juegos, soy también oído confidente y confiable de sus temores, sus dudas, sus inseguridades. Poseedor de una resiliencia admirable para sus 5 años, lo veo también sobreponerse, atreverse, vencer uno que otro miedo y avanzar. Lo acompaño y lo animo entusiasmada. 

Acompaño también al pequeño Le, de apenas 5 meses, pero que avanza en su desarrollo rápidamente y se va ganando su espacio con su presencia risueña y amorosa.  Ya nos va demostrando que es empeñoso y que lo que se propone lo logra. Algo me dice que tendrá mucha fortaleza.

Las noches me invitan a soñar despierta, leer, recordar, pensar.  Soledad apacible que se disfruta hasta que llega la hora del descanso. Descanso necesario para reponer fuerzas para la caminata del día siguiente.  Seguiré disfrutando de este verano apacible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me encanta saber que paseaste por acá, y más aún que dejes tu huella....

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...