martes, 17 de febrero de 2026

Yo sonrío...tú sonríes....


Muchos años han pasado ya desde que abrí el blog.  Muchos sucesos también han ocurrido en este tiempo, cambios inesperados, pérdidas, reencuentros, alegrías, dolor,  experiencias, seres queridos que ya no están.  Hasta una pandemia ocurrió en el ínterin. Y algo que me hace muy feliz, me convertí en abuela. 

Pero hay algo que no ha cambiado, y es mi opinión acerca de sonreír. Recuerdo cuánto pensé al elegir nombre para el blog y decidí que quería animar a la gente a sonreír con mas frecuencia.   Ya en ese tiempo había comprobado los beneficios que brinda sonreír, y del poder mágico que tiene para cambiar nuestro estado de ánimo.

 Parece mentira, pero si uno está enojado o triste y prueba de sonreír, el gesto se transforma, los músculos cambian de posición y el cerebro capta esta señal y empieza el cambio. Es prácticamente imposible sonreír con el ceño fruncido.

No voy a negar que en este tiempo he tenido momentos en que ha sido difícil mantener la sonrisa, y también  temporadas en que estuvo ausente. Pero incluso ahí volví a comprobar cuanto ayuda, anima, alegra y acompaña una sonrisa. Así que los animo a sonreír y les comparto algo que escribí hace algún tiempo.


Sonreír es....
avanzar con gratitud a cada paso,
abatir la  pena y la desesperanza,
atreverte a disfrutar de la vida,
abrazar un proyecto y ponerle ganas.

Sonreír es...
alimentar la esperanza cada amanecer,
andar por la vida con alegría y entusiasmo,
acompañar con amor y  solidaridad,
admitir el perdón en tu corazón.

Sonreír es...
abrir la ventana del alma a tu niño interior,
agradecer cada instante de vida,
aceptar confiadamente lo que depare el hoy,
acoger a los demás con cariño y calidez.

Sonreír es...
albergar buenos sentimientos en el corazón,
acariciar con la mirada y transmitir amor,
abrigar el buen humor en el día a día,
afirmar que puedes y mereces ser feliz...

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Cuestión de actitud....


 

Pensaba estos días en cuanto puede influir la actitud que asumimos al emprender una actividad o un proyecto, en el resultado que obtengamos.  Cuando lo hacemos con ganas, con entusiasmo, con alegría, pensando que saldrá bien, es mas posible que las cosas marchen bien o se encaminen.  

Cuando vamos temerosos, inseguros,  dudando del resultado o de poder lograrlo, faltará esa chispa que aviva el fuego  y que nos hace ser más creativos y nos encamina a lograrlo, y será más difícil el camino. 

Recuerdo siempre una ocasión en la que dos amigos emprendieron un proyecto similar en la misma época. Eran dos jóvenes que viajaron un verano a una oportunidad de trabajo de temporada.  Uno de ellos era optimista, seguro, sentía que podía lograr sus metas y se "lanzaba a la piscina" con confianza. El otro sentía que el mundo era un lugar oscuro y amenazante, que todo era difícil de alcanzar y emprendió con la idea de que "quizás funcione". 

Al primero le fue de maravilla, obtuvo mas de lo que hubiera esperado y volvió empoderado. El segundo regresó decepcionado, dolido por su fracaso y convencido de que todo le sale siempre mal porque el mundo es así.

La diferencia entre ambos fue la actitud, basada en sus creencias, propias o aprendidas.  Intentemos enfocarnos en positivo y aprendamos a creer y confiar en nuestras capacidades. Seguro que obtendremos mejores resultados.


sábado, 31 de enero de 2026

Como las gaviotas...


En una de mis caminatas matutinas, pude contemplar una bandada de gaviotas.  Han llegado hace unas pocas semanas al litoral, como sucede cada verano,  y se han instalado en los cables y postes de las playas de la Costa Verde. Suelen habitar temporalmente en los pantanos de Villa, pero un grupo se quedó por acá.  Me admira ver como las aves que habitualmente ocupan este espacio les han compartido lugar. Sin pleitos, sin aspavientos, con armonía, conviven y pescan todas en la zona. 

Justo cuando yo pasaba levantaron vuelo. Una a una se fueron elevando y me gustó observar su organización, cada quien respetando su turno, formando una coreografía en el cielo y volviendo luego cada cual a su posición.  

Saben de bien común, saben de convivencia pacífica, saben que unidas, organizadas, en formación, son mas eficientes y les es más fácil conseguir alimento. Unidas tienen el viento a su favor y esta unión también les protege ante posibles depredadores.

 Sabia es la naturaleza, y somos afortunados de contemplarla. Es mucho lo que nos enseña.

sábado, 24 de enero de 2026

Días de calma...


 

Los días de enero transcurren tranquilos. Rutinas que se van creando, horarios de un verano caluroso, que invitan a transitarlos con calma. Mañanas de largas caminatas contemplando el mar, que algunos días se muestra sereno, como si de un cuadro se tratase;  y otros días  se muestra movido, con incesante ir y venir de las olas, cuyo murmullo se escucha a la distancia.

Cielo mayormente celeste y despejado, aunque de vez en cuando nos visita la neblina, y los árboles juegan a las escondidas, y  parece que no hubiera nada  alrededor. Una que otra llovizna, que invita a sentir el aroma de la tierra húmeda y refresca el cansancio de la caminata. 

Tardes de juego en casa, dejando volar la imaginación para convertirme en un monstruo, un pez o el mejor amigo de mi nieto.  Para jugar somos Niki y Vladi, ahí no hay diferencias entre nosotros. Nos convertimos en compañeros de juego y grandes creadores de fantasías.  A veces, en medio de esos juegos, soy también oído confidente y confiable de sus temores, sus dudas, sus inseguridades. Poseedor de una resiliencia admirable para sus 5 años, lo veo también sobreponerse, atreverse, vencer uno que otro miedo y avanzar. Lo acompaño y lo animo entusiasmada. 

Acompaño también al pequeño Le, de apenas 5 meses, pero que avanza en su desarrollo rápidamente y se va ganando su espacio con su presencia risueña y amorosa.  Ya nos va demostrando que es empeñoso y que lo que se propone lo logra. Algo me dice que tendrá mucha fortaleza.

Las noches me invitan a soñar despierta, leer, recordar, pensar.  Soledad apacible que se disfruta hasta que llega la hora del descanso. Descanso necesario para reponer fuerzas para la caminata del día siguiente.  Seguiré disfrutando de este verano apacible.

sábado, 10 de enero de 2026

Tiempo le pido al tiempo....


 

y el tiempo, tiempo me da, mas el tiempo, tiempo pasado, es tiempo que no volverá...

Se dice  que el tiempo todo lo cura.  Es cierto que el paso del tiempo hace que las heridas vayan sanando, las penas hallen consuelo,  y sea mas fácil aceptar los cambios o las pérdidas. Vamos adaptando nuevas rutinas, vamos aprendiendo a tomar distancia, a vivir con las ausencias y a recorrer nuevos caminos.   Y todo ello requiere de tiempo.  

También es cierto que según el evento o la persona, los tiempos varían, son distintos y no hay una medida exacta. Recuerdo siempre las palabras de una tanatóloga que me ayudó luego de la muerte de mi esposo: "No hay un plazo establecido para el duelo. Cada duelo es único, personal y diferente para cada persona y así hay que aceptarlo y transitarlo, sin exigencias, sin plazos, sin juicios y con respeto".

Pienso que si, el paso del tiempo ayuda, pero también lo que hagamos en ese tiempo transcurrido, en pro de esa sanación o esa aceptación.  Hemos de poner de nuestra parte para poder asumir, asimilar, procesar y sanar.  Hay un recorrido de por medio y una toma de conciencia y ahí si que el tiempo se convierte en maestro, cómplice y sanador.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...