En una de mis caminatas me topé con estas plantitas. Llamó mi atención el hecho de que todas fueran rojas excepto una, cuya semilla cayó ahí por casualidad y resultó ser amarilla, diferente de las demás y por eso le tome una foto.
Y pensé en cómo somos las personas que muchas veces nos dejamos arrastrar por la corriente y vamos cambiando nuestra esencia, la cual va quedando oculta, disimulada, cubierta por varias capas de "adornos" ajenos.
Que bueno es lograr salvaguardar nuestra esencia y no temer el mostrarnos como somos sin necesidad de buscar más aprobación que la de nosotros mismos. Se requiere fuerza y valor pero la sensación de bienestar que esto conlleva merece nuestro esfuerzo.
Es cierto que nos dejamos arrastrar por las modas y las nuevas corrientes, siempre que nos sean favorables a nosotros mismos por que no seguirlas, sin olvidar lo que somos y lo que nos gusta.
ResponderEliminarUn abrazo.
Siempre importante recordar lo que somos y lo que nos gusta.
EliminarFuerte abrazo Mari!
No hay que dejar de ser uno mismo, aunque desentonemos con entorno.
ResponderEliminarBesos de anis.
Sara, esa esencia que nos hace tan especiales.
EliminarBesos para ti también!