
A lo largo del día y de la vida, nos suceden cosas que nos van haciendo daño, palabras que nos hieren, hechos que nos duelen, y entre todos ellos van formando una gran carga , muy pesada, que cargamos sobre nuestra espalda y nos acongoja el alma.
Intentemos cada día liberarnos de este lastre, al comienzo cuestra trabajo, pero el resultado bien vale el intento. Cuando alguna circunstancia, deliberada o casual esté a punto de aumentar tu carga hazte la siguiente pregunta ¿ Quiero realmente tener mas peso en la espalda? O por el contrario, ¡prefiero dejar caer el lastre y elevarme tan alto como pueda!
No lo olvides, en tí está la respuesta y la solución.
Cuentan que una vez, un maestro pidió a sus discípulos llevar al día siguiente un saco y l
adrillos, cuando estuvieron reunidos les pidió escribir el nombre de cada persona por la que guardaran algún resentimiento en un ladrillo y ponerlos dentro del saco. El ejercicio consistía en cargar durante una semana con el saco a todas partes. Descubrieron así que era muy fastidioso acarrear tanto peso a todas partes , y encima debían procurar no olvidarlo en ningún lado, desatendiendo así cosas más importantes.
adrillos, cuando estuvieron reunidos les pidió escribir el nombre de cada persona por la que guardaran algún resentimiento en un ladrillo y ponerlos dentro del saco. El ejercicio consistía en cargar durante una semana con el saco a todas partes. Descubrieron así que era muy fastidioso acarrear tanto peso a todas partes , y encima debían procurar no olvidarlo en ningún lado, desatendiendo así cosas más importantes.
Así que tú decides, ¿ deseas continuar cargando el saco, o por el contrario deseas avanzar ligero como una pluma?













































