sábado, 28 de febrero de 2026

Hilos de colores...




 Diligentemente vamos tejiendo cada día la vida, algunas veces con hilos alegres y coloridos, otras con colores apacibles y serenos. La paleta es inagotable, tiene los mejores colores en todos sus matices y gamas. Intuitivamente tomamos los hilos que corresponden a nuestro sentir y tejemos:  días coloridos, días sobrios, días vivaces, días sombríos, días de quietud, días agitados, días en que el tiempo queda corto y otros en que los minutos se toman su tiempo en llegar. Hay días también en que los hilos se tornan invisibles,  incoloros, ásperos. 

Las emociones nos guían en este imparable tejido. Los sentimientos no piensan, fluyen, se expresan, se presentan y son. Amarillos, naranjas rojos nos hablan de alegría, optimismo, energía, diversión, pasión. Azules, violetas, morados nos ayudan a centrarnos y nos obsequian tranquilidad, armonía, confianza, estabilidad. Verde y marrón nos conectan con la naturaleza y nos dan la sensación de libertad y profundidad. El blanco nos habla de pureza, de verdad, sinceridad, claridad. El negro es un color fuerte, misterioso que nos infunde poder.  

Los mezclamos, los combinamos, los sentimos, los expresamos, los dejamos ser, como a la vida misma.

martes, 17 de febrero de 2026

Yo sonrío...tú sonríes....


Muchos años han pasado ya desde que abrí el blog.  Muchos sucesos también han ocurrido en este tiempo, cambios inesperados, pérdidas, reencuentros, alegrías, dolor,  experiencias, seres queridos que ya no están.  Hasta una pandemia ocurrió en el ínterin. Y algo que me hace muy feliz, me convertí en abuela. 

Pero hay algo que no ha cambiado, y es mi opinión acerca de sonreír. Recuerdo cuánto pensé al elegir nombre para el blog y decidí que quería animar a la gente a sonreír con mas frecuencia.   Ya en ese tiempo había comprobado los beneficios que brinda sonreír, y del poder mágico que tiene para cambiar nuestro estado de ánimo.

 Parece mentira, pero si uno está enojado o triste y prueba de sonreír, el gesto se transforma, los músculos cambian de posición y el cerebro capta esta señal y empieza el cambio. Es prácticamente imposible sonreír con el ceño fruncido.

No voy a negar que en este tiempo he tenido momentos en que ha sido difícil mantener la sonrisa, y también  temporadas en que estuvo ausente. Pero incluso ahí volví a comprobar cuanto ayuda, anima, alegra y acompaña una sonrisa. Así que los animo a sonreír y les comparto algo que escribí hace algún tiempo.


Sonreír es....
avanzar con gratitud a cada paso,
abatir la  pena y la desesperanza,
atreverte a disfrutar de la vida,
abrazar un proyecto y ponerle ganas.

Sonreír es...
alimentar la esperanza cada amanecer,
andar por la vida con alegría y entusiasmo,
acompañar con amor y  solidaridad,
admitir el perdón en tu corazón.

Sonreír es...
abrir la ventana del alma a tu niño interior,
agradecer cada instante de vida,
aceptar confiadamente lo que depare el hoy,
acoger a los demás con cariño y calidez.

Sonreír es...
albergar buenos sentimientos en el corazón,
acariciar con la mirada y transmitir amor,
abrigar el buen humor en el día a día,
afirmar que puedes y mereces ser feliz...

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Cuestión de actitud....


 

Pensaba estos días en cuanto puede influir la actitud que asumimos al emprender una actividad o un proyecto, en el resultado que obtengamos.  Cuando lo hacemos con ganas, con entusiasmo, con alegría, pensando que saldrá bien, es mas posible que las cosas marchen bien o se encaminen.  

Cuando vamos temerosos, inseguros,  dudando del resultado o de poder lograrlo, faltará esa chispa que aviva el fuego  y que nos hace ser más creativos y nos encamina a lograrlo, y será más difícil el camino. 

Recuerdo siempre una ocasión en la que dos amigos emprendieron un proyecto similar en la misma época. Eran dos jóvenes que viajaron un verano a una oportunidad de trabajo de temporada.  Uno de ellos era optimista, seguro, sentía que podía lograr sus metas y se "lanzaba a la piscina" con confianza. El otro sentía que el mundo era un lugar oscuro y amenazante, que todo era difícil de alcanzar y emprendió con la idea de que "quizás funcione". 

Al primero le fue de maravilla, obtuvo mas de lo que hubiera esperado y volvió empoderado. El segundo regresó decepcionado, dolido por su fracaso y convencido de que todo le sale siempre mal porque el mundo es así.

La diferencia entre ambos fue la actitud, basada en sus creencias, propias o aprendidas.  Intentemos enfocarnos en positivo y aprendamos a creer y confiar en nuestras capacidades. Seguro que obtendremos mejores resultados.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...