miércoles, 19 de febrero de 2025

Y aprendí a amarme...


 

Cuando yo era niña, no se hablaba de autoestima. Tampoco de respeto a los niños, igualdad, empatía o crianza respetuosa. Si se hablaba de obediencia, de sumisión, y el mensaje ímplicito que se percibía en el entorno era el de no tener opinión propia y ser siempre una buena niña.

Con el paso de los años, y ya de adulta, fui descubriendo el significado y el valor de tener autoestima. Empecé a comprender que si tenía una opinión propia, y que era tan valiosa como la de cualquiera. Aprendí a pasos tímidos a valorarme, a respetarme, a hacerme respetar, y mas adelante a amarme.

Recuerdo especialmente un ejercicio que leí que consistía en mirarse con amor al espejo y decirse a uno mismo, te perdono y te amo. Cuanto me costaba al principio y con el tiempo cuan gustosa lo hacía.

Esos tiempos ya quedaron también atrás, adquirí seguridad confianza, y amor, y me siento contenta de haberlo logrado.

sábado, 8 de febrero de 2025

Primeros pasos...


 Me siento afortunada de acompañar a mi nieto muy de cerca en su proceso de crecimiento. Lo he visto pasar de gatear a dar sus primeros pasos, correr, hacer piruetas, saltar intrépidamente.  Aprender a hablar, a saber comunicarse, a ser independiente,  ir al nido, ahora al colegio. 

Lo veo también crecer, tanto físicamente, como interiormente, madurar, aprender, afianzar sus ideas, desarrollar su personalidad. Y todo con naturalidad, aceptando lo que sigue, lo que toca, fluyendo entre una y otra etapa , adaptándose a nuevas realidades, nuevas etapas, nuevos caminos con confianza y serenidad. Mostrando valentía a cada paso.

Y hago un paralelo con nosotros, los adultos, que nos cuesta tanto a veces tomar nuevos caminos, volver a empezar, iniciar nuevos proyectos, atrevernos a ir un poquito mas allá, a salir de la zona de confort en que nos acomodamos . Es preciso aprender a aceptar los cambios en nuestra vida, y emprender nuevas rutas. No perder esa capacidad que tienen los niños para adaptarse y crecer. 

Cuando por fin nos atrevemos y damos con dificultad ese primer paso, ese breve cambio de ruta, o aceptamos los giros de la vida, comprobamos que si es posible, que si se puede, que somos capaces de eso y mucho mas.

sábado, 1 de febrero de 2025

Sonrisa inesperada...


 

 El otro día estaba corriendo en el parque, como cada mañana,  cuando de pronto veo a lo lejos un grupo de jóvenes, tres chicas y un chico, de aproximadamente 20 años de edad, que venían caminando hacia mi en dirección contraria. Iba calculando como iba a esquivarlos o pasar entre ellos cuando al estar muy cerca se detuvieron, me miraron, sonrieron  y me dijeron:

"No la conocemos, pero la amamos! Le deseamos que tenga un hermoso día!"

Yo los miraba entre sorprendida, atónita, desconcertada y contenta y les respondí:

"Yo también los amo! Gracias por alegrarme así el día"

Me dieron un abrazo y siguieron su camino.

Yo seguí trotando, con nuevos bríos, y con una sonrisa dibujada en el rostro que se empeñó en acompañarme. 

Pensé que hay que ser valiente para abordar a un desconocido y decirle "te amo" arriesgándose a ser rechazados.  Agradecí su gesto y su valentía. Desee para ellos que fueran bien acogidos. Y mi día se pintó de colores bonitos.

martes, 28 de enero de 2025

Malecón de mis recuerdos.....


 
Tengo la suerte de vivir cerca del malecón de Miraflores, (Lima, Perú/ Océano Pacífico) y disfruto mucho el poder ir a pasear, o a sentarme en una banca y contemplar el mar. Siempre me ha cautivado mirar el ir y venir de las olas y escuchar su melodía. Siento que el mar tiene la capacidad de lavar también las heridas del alma y sanarlas.  Perder la mirada en el horizonte y contemplar su inmensidad mientras los pensamientos se diluyen y la mente se aquieta. 

Es un malecón bastante extenso y la vista es espectacular. Recibe muchos visitantes y se puede volar en parapente, practicar aeróbicos, yoga o taichi.     

Hace poco estuve una mañana ahí, sentada en una banca, contemplando el mar. Recordé distintas etapas de mi vida en que he estado ahí. Me vi de niña paseando de la mano de mi hermano mayor, luego de  adolescente, yendo con los amigos del barrio cada tarde de verano a contemplar la puesta de sol y sintiéndome independiente de poder salir sola.

Ha sido testigo de incansables caminatas acompañadas de profundas conversaciones con personas cercanas y muy queridas.  Dudas, confidencias, amoríos, lágrimas y risas.  Cantos a viva voz, alegría desbordante. 






Olas de la mar,

con suave melodía

vienen y se van...

Olas de la mar,

diluyen la tristeza,

calman el dolor...

Olas de la mar,

inundan de alegría

hoy mi caminar...



miércoles, 22 de enero de 2025

Todo va a estar bien...


 

Parece mentira como una frase tan corta, pueda brindar tanto consuelo, esperanza, fe, confianza, fuerza, fortaleza. Todo va a estar bien, cinco palabras capaces de cambiar nuestra perspectiva ante alguna situación que parece no tener solución.

En momentos en que  el mundo se nos derrumba, o cuando la desesperanza o el miedo se hacen dueños de la situación, esta pequeña frase tiene poder. Te levanta, te invita a continuar, a confiar en que efectivamente, tarde o temprano, todo va a estar bien.

Me la han dicho en alguna ocasión y me ha ayudado, la digo con frecuencia a personas que siento necesitan creer que así será y funciona.  Y es que los detalles pequeños, que están al alcance de todos, funcionan.  Llevan la fuerza que muchas veces necesitamos sentir o transmitir.

sábado, 11 de enero de 2025

Aquella voz que nos guía...



nexplicable certeza

N atural percepción

T enaz presentimiento

U niversal capacidad

I ncomprensible pálpito

C lara comprensión 

I nefable corazonada

O portuna respuesta

N ítida voz

martes, 31 de diciembre de 2024

Momentos van, momentos vienen...



 En pocas horas nos toca despedir al año 2024 y darle la bienvenida al 2025. Es solo el cambio habitual de un día al otro, pero empezar un nuevo año siempre le da un toque interesante e inevitablemente nos pone a pensar como fue el año que despedimos. 

Sin ánimo de hacer un balance, pues cada día es único y especial, pensaría que este año que se va tuvo infinidad de momentos. 

Hubieron alegrías, tristezas, reencuentros, recuerdos, retos, aprendizajes, reinicios. Momentos de nostalgia, momentos de soledad, momentos de fortaleza, momentos de perdón, momentos de reconciliación, momentos de empoderamiento. 

Días complicados, días atareados, días alegres, días simples, días interminables, días de toma de decisiones, días de cambiar de rumbo. Conversaciones profundas, entrañables, intensas.  Personas especiales, cercanas, almas afines.

Me siento agradecida por cada momento, por cada vivencia, por cada error, por cada acierto, por cada aprendizaje, por cada instante. Cada momento vivido engrandece, enriquece, enseña, fortalece. 

Seguiré transitando  la vida con entusiasmo, con curiosidad, con serenidad, con confianza, evitando llevar mochilas pesadas ni asuntos pendientes.  Les dejo un abrazo y mis mejores deseos para el 2025. Que siempre encuentren motivos para sonreír y fuerzas para levantarse y continuar.


domingo, 22 de diciembre de 2024

A puertas de navidad...


 Parece que diciembre tiene prisa en marcharse. Siento que apenas empezó y ya pasado mañana es 24. Las tiendas ofrecen sus ofertas navideñas, las calles lucen iluminadas y decoradas, grandes árboles por doquier recordándonos las fiestas. 

Cenas preparadas a la medida de todos los gustos. Regalos  y más regalos. La gente apresurada eligiendo lo mejor y haciendo check a sus listas de compras. Algarabía y movimiento, alegría e ilusión. 

Deseo que todos tengamos una noche de paz y que recordemos que...

...si queremos recibir sonrisas, es preciso sonreír

...si necesitamos un abrazo, acojamos con brazos abiertos

...si buscamos  un amigo, brindemos amistad

...si precisamos compañía, demos el primer paso

...si hay algo que perdonar, pidamos también perdón

A veces es preciso derribar muros para encontrar el tesoro. 

Es tiempo de cercanía, de amor, de fraternidad. 

Que el Espíritu de la Navidad nos acompañe e ilumine y tengamos todos una


¡FELIZ NAVIDAD!


lunes, 16 de diciembre de 2024

Yo confío en mis habilidades...


 

Es sábado por la tarde. Impera un silencio inusual en casa, todos han salido y decido aprovechar la tarde para poner al día asuntos de trabajo pendientes. Reúno documentos y me instalo a trabajar, pero justo se acaba la batería del celular, de donde debía sacar alguna información. Decido dejar el trabajo para mas tarde.

Se me antoja pintar.  Me gusta dejarme llevar por el momento y elegir los colores que me llaman ese día. Elijo verde agua, azul y morado. Traigo el cuadernillo de mandalas  y abro al azar una página. Este libro acompaña cada mandala con una frase. Me ha tocado "Yo confío en mis habilidades". Me gusta. La siento poderosa. 

Me provoca leerla repetidamente, pensarla, decirla en voz alta. Es bueno recordarlo, a veces dudamos de nuestras capacidades. Ante una situación nueva o difícil nos preguntamos si podremos, nos asustamos, dudamos. Y emprendemos el camino temerosos, sin saber si lo lograremos, para finalmente recordar y comprobar una vez mas que somos mas fuertes y capaces de lo que pensamos. 

Me sirvo un cafecito , me instalo a pintar y así transcurre la tarde:

Mi mano pinta, 
mis ojos contemplan, 
mis pensamientos vuelan, 
mi corazón se aquieta...

sábado, 7 de diciembre de 2024

Acerca de pasar página...


 Una amiga muy cercana enviudó hace un par de meses. Su esposo falleció tras una larga y penosa enfermedad en la que los médicos dijeron que ya nada se podía hacer, solo esperar. Y así pasaron ella y sus hijos los últimos meses, abocados a la tarea de acompañarlo y compartir momentos íntimos y especiales con él. 

Me comentaba ella que por un lado es triste y doloroso ver como tu ser amado se va debilitando, pero por otro, la vida te da la oportunidad de reconciliar lo que haya pendiente y aprovechar el tiempo al máximo. 

Nos hemos acompañado bastante estos últimos tiempos y hemos comparado nuestras experiencias, pues a diferencia de ella, yo perdí a mi esposo de un momento a otro y el golpe fue duro e inesperado. En nuestras charlas llegamos a la conclusión que cada proceso es distinto y único, y que el dolor siempre está presente y cada quien vive y siente su duelo a su manera.

Sin embargo, el otro día me contó, algo desconcertada, que una persona le había dicho que ya era tiempo de pasar página, de olvidar y de seguir camino. La sentí dolida cuando me lo contó, entiendo que dolida por la falta de empatía de este comentario.  Ambas suponemos que habían buenas intenciones tras el consejo, pero a veces estas frases hechas, se dicen sin pensar. 

Hemos de saber respetar los tiempos y sentires de cada persona, y en todo caso, intentar animar a la persona doliente brindándole compañía y un espacio donde pueda expresarse libremente y compartir su dolor. Es la forma de sanar, no de olvidar, pues no se olvida.  Se acepta  que ya no está tu ser querido y se aprende a vivir así. Con el tiempo permanecen los recuerdos y algo de su esencia queda por siempre en el corazón.

domingo, 1 de diciembre de 2024

El arte de comunicar...


 Cuantas veces nos sucede que decimos algo y luego descubrimos que la otra persona escuchó algo distinto a lo que quisimos decir. Basta un ligero cambio en la entonación, en nuestra expresión, un gesto que acompañe lo que decimos o una palabra en lugar de otra.

 Sin olvidar que también influye nuestro estado de ánimo y el estado de ánimo de quien nos escucha. O inclusive lo que el otro cree percibir que decimos según su propia forma de pensar.

Por eso creo que comunicar es todo un arte. Hemos de hallar la receta perfecta que combine la palabra precisa, el tono correcto, la expresión corporal adecuada y la actitud en consonancia. 

El otro día mi nieto me invitó a jugar, cosa que hacemos habitualmente, pero en ese momento yo estaba ensimismada  y le respondí que iba enseguida. 

No quedó conforme con mi respuesta y me preguntó : 
"¿por qué estás  con esa voz?" 

Me tomó por sorpresa y le respondí:
"¿cual voz? es la de siempre"

Inmediatamente me replicó: 
"No, es tu voz de corregir" 

Yo me reí y a la vez me quedé atónita. En primer lugar porque no sabía que tengo también una voz de corregir, y en segundo lugar porque no imaginé que él escucha no solo las palabras que se le dicen sino también el tono en que le son dichas.

Esto me llevó a reflexionar en lo importante que es aprender a comunicarnos y ser muy cuidadosos al hacerlo para evitar malentendidos y poder transmitir lo que en realidad queremos decir.

lunes, 25 de noviembre de 2024

El olor de los recuerdos...


 

Al pasar el otro día por una cafetería cercana,  sentí nítidamente el olor del café recién pasado e inmediatamente mis recuerdos me llevaron a mi mami, quien solía levantarse muy tempranito y sentarse en la oscuridad del comedor a saborear su primer cafecito del día en silencio, pensando, disfrutando,  y toda la casa se llenaba de olor a café.  Otro aroma que inevitablemente me lleva a ella es el de los polvos angel face, aún conservo como un gran tesoro una polvera con su olor.

A mi abuelita siempre la relacionaré con olor a hierba luisa fresca, solía preparar una tetera para después del almuerzo. También la recuerdo por los deliciosos ravioles con que me homenajeaba cada cumpleaños. Mi papá olía a cigarrillo negro sin filtro. La colonia cítrica me hace pensar en el tío Jorge, quien nos acogió en su casa nuestro primer año de casados y solía bañarse en colonia.

El olor a violetas me lleva a una navidad en que recibí como regalo el ansiado frasquito de esencia de violetas  y al abrirlo se me resbaló y se esparció parte del contenido llenando la habitación de su aroma.

El olor a mar me regresa al verano en que pasamos un tiempo en un balneario y en las noches me sentaba en el malecón a escuchar el sonido de las olas y percibir la brisa del mar. Fue el verano en que despedimos a mi hermana Cristi quien se iba a vivir a Suiza.

El olor a vela, a tierra mojada, a limpio, a chocolate, a libro recién abierto, a perfume amaderado, a rompecabezas nuevo, a biblioteca,  tantos aromas que vienen relacionados a determinados momentos y recuerdos. Es impresionante como nuestro cerebro almacena esos aromas y al percibirlos nos remonta al pasado llenándonos de emoción.

martes, 12 de noviembre de 2024

Un día especial...



Hoy ha sido un día muy especial.  Un día como hoy, 11.11. de 1983 celebré mi matrimonio. Fue un viernes al mediodía. Escenas de ese día han acudido hoy  a mi mente cual diapositivas.  Los preparativos, los nervios del momento, la llegada a la iglesia, leer la lectura del amor con voz temblorosa y conteniendo las lágrimas de emoción, las fotos,  la recepción, los saludos, el cariño, la celebración. Todo muy sencillo, muy a nuestro gusto.

Emprendimos este camino muy jóvenes, yo de 21 y el de 27, llenos de amor, planes, ilusiones, propósitos, optimismo y buenas intenciones y estuvimos juntos hasta que a Rolando le tocó partir. 

Formamos una linda familia juntos y aprendimos mucho en ese camino llamado vida. Pasamos momentos hermosos y también difíciles, compartimos alegrías y tristezas, aventuras, responsabilidades, preocupaciones, disgustos, reconciliaciones, acuerdos y desacuerdos. Aprendimos a conocernos, a empezar de nuevo, a ceder, a compartir, a tolerar, a respetar, a perdonar, a perseverar, a apoyarnos mutuamente. 

Miro ahora hacia atrás y me quedo con los momentos hermosos, me quedo con los logros, me quedo con la satisfacción de haber estado juntos hasta el final, me quedo con los años apacibles, me quedo con su amor incondicional. 

Hoy celebro un aniversario mas.



lunes, 4 de noviembre de 2024

Soltar ataduras...



Desde que nacemos nos vamos moldeando de acuerdo a las expectativas de los que nos rodean.  Nos van enseñando y formando de acuerdo a determinadas creencias y así vamos adquiriendo rasgos, características, conductas inducidas por nuestro entorno.  

Aprendemos inconscientemente lo que genera mayor aceptación o aprobación y nos vamos adaptando a ello. Y muchas veces nuestra esencia, nuestro verdadero yo, queda cubierto tras todas estas capas y cubiertas que seguimos añadiendo a lo largo de nuestra vida.

 Es bueno, de vez en cuando , hacer un viaje a nuestro interior, hurgar hasta encontrar esa esencia auténtica, soltar ataduras y prejuicios instaurados e ir retirando capa tras capa hasta dejar aflorar al verdadero yo. Y amar a ese verdadero yo. Será un paseo muy gratificante.


sábado, 26 de octubre de 2024

Tormenta interior...


 

Pensaba el otro día en  la enorme capacidad que tenemos las personas  para crear tormentas de un granito de arena. Un pequeño suceso, un temor, un pensamiento, un comentario, una noticia que nos preocupe y ya estamos imaginando todos los desenlaces posibles, siendo cada escenario posible peor que el otro.

Y la preocupación se adueña de nuestros pensamientos y reaccionamos como si ya estuviera sucediendo aquello que tememos o creemos está por pasar. Podemos incluso llegar a sentir síntomas físicos derivados de esto. 

Es preciso serenarnos, hallar cada quien la estrategia particular que le ayude a mantener la mente en calma para evitar pasar por estas situaciones que tanto nos desestabilizan y pueden llegar a afectar nuestra salud. Y ya en calma analizar la situación objetivamente, está sucediendo algo en realidad? O todo está en mi cabeza?

La música, el ejercicio físico, la meditación, hacer manualidades, pintar, caminar, leer, armar rompecabezas, crearnos un ambiente interior positivo, agradecer, sonreír. Todo ayuda. Es cuestión de probar hasta encontrar lo que mejor resuene con nosotros.

domingo, 13 de octubre de 2024

Cuando hablan las miradas...



Soy de aquellas personas que les gusta mirar a los ojos. Siento que las miradas tienen un lenguaje poderoso, que muchas veces complementa aquello que se dice, o por el contrario, aquello que se calla.

Hay miradas intensas, profundas que transmiten mucha fuerza y energía. Hay también miradas serenas, que contagian calma y armonía.  

Hay miradas que sonríen y te transmiten bienestar.  Otras miradas son frías y levantan un muro a su alrededor.

Están también las miradas esquivas, que evitan el contacto visual para impedir mostrar sus emociones.  Y están aquellas que por el contrario, te brindan apertura, apoyo, solidaridad y empatía. 

Muchas veces las miradas expresan el lenguaje del corazón. En ellas podemos percibir temor, alegría, cariño, vergüenza, amor, timidez, sinceridad, enojo, frustración, inocencia, confianza, comprensión. 

Me gusta recordar a las personas por su mirada, es como si al permitirse expresar algo con los ojos, te abrieran también las puertas de su interior.


miércoles, 9 de octubre de 2024

Resiliencia en el día a día...


 

R esiliencia es fortaleza,

E speranza en el futuro,

S erenidad y confianza,

I lusión por el camino.

L ograr vivir con emoción,

I r en pos de nuestros sueños,

E mpatizar con el mundo,

N utrir el alma con amor.

C oncentrarnos en lo bueno,

I nsistir y perseverar,

A legrarnos de estar vivos.

domingo, 29 de septiembre de 2024

La fuerza del viento...


En las últimas semanas he notado que el viento se ha incrementado y observo en mis caminatas matutinas como los árboles se inclinan según la dirección en la que sopla el viento. Se nota en especial en los árboles que están alineados, ya que sus troncos se tuercen en la misma dirección para luego volver a enderezarse y crecer así, con esa forma. Esos embates del viento los van moldeando y van fortaleciendo sus raíces para poder seguir erguidos y evitar caer.

Algo parecido nos ocurre a las personas ante los embates de la vida. Nos doblamos, nos inclinamos, sentimos que las fuerzas nos abandonan, pero luego de un tiempo nos enderezamos, nos fortalecemos, nos afianzamos en nuestro camino y somos capaces de continuar pese al "viento", y a los problemas que se nos presentan. Nos vamos haciendo resilientes con cada adversidad, cada experiencia, y adquirimos la capacidad de superar las dificultades, sobreponernos y continuar nuestro camino.

viernes, 20 de septiembre de 2024

La visita del colibrí...


 

Estaba el otro día regando unas plantas del balcón cuando de pronto se acercó un pequeño colibrí volando y se quedó frente a la ventana unos segundos mirándome y  batiendo sus alitas para luego continuar vuelo. 

A los pocos días estaba de visita donde unos amigos y me llamó la atención una pintura de un colibrí muy colorida en su sala, luego miré distraída por la ventana y ahí estaba uno aleteando afuera. 

En las últimas semanas me ha ocurrido ver alguno casi a diario sea en el parque o en mis caminatas. No sé si hay mas colibríes, si estoy mas atenta, o si es coincidencia.

Siempre me han gustado, me admira su colorido, su tamaño tan pequeño, su capacidad de mantenerse en el aire mientras liban el néctar de la flor y la velocidad con que mueven sus alas, haciendo que dicho movimiento sea imperceptible a la vista.   

He leído que es protagonista de muchas leyendas y se dice que es portador de alegría, esperanza y buenas nuevas.  Y lo cierto es que verlos me saca una sonrisa y fueron fuente de inspiración para mi.


Un delicado colibrí

iba volando por ahí.

Buscaba un jardín de flores,

con variedad de colores,

pleno de ricos olores

y deliciosos sabores.

Por fin divisó a lo lejos

un jardín lleno de espejos.

Batió alas con frenesí

al ver tantos colibríes

de  coloridos reflejos...

sábado, 7 de septiembre de 2024

Abrir ventanas...


 

Me gusta descorrer las cortinas y abrir las ventanas de casa de par en par por las mañanas, para dejar que entre el sol, el aire, que se ventile y renueve el ambiente. Y me gusta también contemplar hacia afuera, ver como está el día, calcular si lloverá, habrá mucho frío, neblina o si por el contrario calentará el sol.

Veo también a las personas pasar, la mayoría apuradas por llegar a su destino, otras paseando a sus mascotas, unos haciendo deporte, o volviendo de hacer las compras del día con sus bolsas llenas. El tráfico intenso que corresponde a una avenida. Uno que otro sonido característico que anuncia al afilador, al heladero, al panadero, al ropavejero. 

Y pienso que sería bueno que con la misma facilidad con que abrimos las ventanas de casa, pudiésemos también abrir las ventanas de nuestro interior y permitir que tantas emociones y sentimientos que guardamos ahí bajo llave, circulen, se ventilen, salgan y nos quiten un peso de encima.  

Llorar las lágrimas guardadas, expresar el enojo y no dejarle crecer y hacerse un enredo, hablar en lugar de callar, atrevernos sin temer equivocarnos, dar ese primer paso necesario, abrazar con sinceridad, reír a carcajadas, y sobre todo perdonar y erradicar los resentimientos que tanto daño causan.

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